Existen el Vaticano y el Vachicano. El primero es el centro del mundo cristiano, la Meca occidental católica, cuna de relíquias, que sirvió como mecenas grandes pintores, guardiana de la mística profunda , faro de millones de seres humanos, hoy con el Papa Francisco a la cabeza . La segunda es la institución que encubre intereses profanos, que sostiene a pedófilos como el cardenal George Pell, ministro de Economía y tercero en la jerarquía eclesiástica y se entrama en intereses políticos.
Los abusos por las cuales fue denunciado Pell se dieron entre los años 76 y 81, en Ballarat y Melbourne, provincia de Victoria en Australia, su país de procedencia. En éstos días el cardenal irá a Sidney a presentarse ante los tribunales comunes, a pedido de Francisco.
Desde que Bergoglio asumió el cargo de hombre más importante del mundo y se sentó en el trono de San Pedro , trató de poner sobre el tapete el tema de los curas pedófilos . No obstante, contradictorio como él sólo sabe ser, sentó a su derecha al hombre más polémico del momento, acusado no sólo por el ejercicio de la pedofilia, sino también por encubrir a otros sacerdotes que les gusta usar a los niños fieles como juguete sexual.
Vaticano y Vachicano. Luz y sombra, cómo sólo Caravaggio supo pintar.
Fabiana Daversa. Foto: Alejandra Lopez



