La importancia de la materia orgánica en el suelo
Para mucho de los lectores algunos términos van a resultar desconocidos, pero son presentados con el afán de enriquecer el vocabulario científico y adentrarse al asombroso mundo del compostaje
La materia orgánica es uno de los más importantes componentes del suelo. Si bien nos imaginamos que es un solo compuesto, su composición es muy variada, pues proviene de la descomposición de animales, plantas y microorganismos presentes en el suelo o en materiales fuera del predio.
Es justamente en esa diversa composición donde radica su importancia, pues en el proceso de descomposición, muy diversos productos se obtienen, que actúan como ladrillos del suelo para construir materia orgánica.
Es en esa diversa composición donde radica su importancia, pues en el proceso de descomposición, se obtiene muy diversos productos, que actúan como ladrillos del suelo para construir materia orgánica.
Se considera que la materia orgánica a cualquier tipo de material de origen animal o vegetal que regresa al suelo después de un proceso de descomposición en el que participan microorganismos. Puede ser hojas, raíces muertas, exudados, estiércoles, orín, plumas, pelo, huesos, animales muertos, productos de microorganismos, como bacterias, hongos, nematodos que aportan al suelo sustancias orgánicas o sus propias células al morir.
Estos materiales inician un proceso de descomposición o de mineralización, y cambian de su forma orgánica (seres vivos) a sus formas inorgánicas (minerales, solubles o insolubles). Estos minerales fluyen por la solución de suelo y finalmente son aprovechados por las plantas y organismos, o estabilizados hasta convertirse en humus, mediante el proceso de humificación.
CADENA DE DEGRADACIÓN DE LA MATERIA ORGÁNICA
Todo esto sucede bajo nuestros pies y silenciosamente. Compuestos aromáticos, materia orgánica fresca, compuestos alfáticos, lignina, taninos. Compuestos simples, compuestos húmicos, núcleo polimerizado, compuestos minerales, precursores fenólicos, azúcares aminoácidos soporte energético para microorganismos, celulosa hemicelulosa, proteínas, degradación, humificación oxidación, polimerización, mineralización, ácidos fúlvicos, ácidos húmicos
Este mismo proceso ocurre en una pila de compostaje y en el suelo, la materia orgánica compuesta por azucares complejos (lignina, celulosa, hemicelulosa, almidón, presentes en los residuos vegetales especialmente) y proteínas (presentes en los residuos animales especialmente), es atacada por microorganismos, quienes la descomponen para formar más microorganismos. En esta transformación, se genera también biomasa, calor, agua, y materia orgánica más descompuesta.
Sin embargo, en el suelo, no se habla de compostaje pues el proceso puede darse en condiciones aeróbicas o anaeróbicas (como los cultivos de arroz bajo inundación), y no se presentan las fases características de calentamiento (o termófila o de higienización). Esto quiere decir que los microorganismos que estén presentes, por ejemplo en el estiércol vacuno (al ser aplicado fresco a campo o al dejar el mojón sin remover) quedan los huevos y quistes de parásitos.
La materia orgánica puede ser aplicada al suelo en las siguientes formas:
- Fresca, como el caso de los estiércoles en el mismo potrero,
- Seca, como en el caso del mulch o de las coberturas muertas producto de los residuos de cosecha (paja o barbecho),
- Procesada, bien sea en forma de compost, vermicompost, purines o estabilizados (por ejemplo de estiércol o guano de aves- gallinaza, pavo) . Una vez alcanza el máximo grado de descomposición, todas estas sustancias que quedan en el suelo, inician la formación de complejos de carbono, altamente estables y de lenta degradación.
Este nuevo material es el humus. Es entonces el material más estabilizado, como ácidos húmicos y fúlvicos que ha sufrido un proceso de mineralización, con participación de microorganismos y luego un proceso de humificación. Las sustancias húmicas que hacen parte de la materia orgánica se forman por degradación química y biológica de los residuos vegetales y animales, y por actividades de síntesis llevadas a cabo por microorganismos del suelo
La cantidad de materia orgánica, sin embargo, no solo depende de los microorganismos del suelo, sino que también del tipo de suelo, la vegetación, las condiciones ambientales como humedad y temperatura. El incremento de lluvias o riego, y en condiciones de temperatura media, los microorganismos se multiplican, consumen más materia orgánica y la descomposición es continua. Por ello, la aplicación de materia orgánica en suelos debe ser una práctica permanente, pensando no solamente en incrementar el porcentaje de materia orgánica o en alimentar a los microorganismos del suelo, sino también en los diversos beneficios que aporta al suelo:
MEJORA LAS PROPIEDADES FÍSICAS
- Facilita el manejo del suelo para las labores de arado o siembra.
- Aumenta la capacidad de retención de la humedad del suelo. - Reduce el riesgo de erosión.
- Ayuda a regular la temperatura del suelo (temperatura edáfica).
- Reduce la evaporación del agua y regula la humedad.
MEJORA LAS PROPIEDADES QUÍMICAS
- Aportando macronutrientes, como N, P, K y micronutrientes. (N nitrógeno, P fosforo, K potasio
- Mejora la capacidad de intercambio de cationes.
MEJORA LA ACTIVIDAD BIOLÓGICA
- Aporta organismos (como bacterias y hongos) capaces de transformar los materiales insolubles del suelo en nutrientes para las plantas y degradar substancias nocivas.
- Mejorando las condiciones del suelo
y aportando carbono para mantener la biodiversidad de la micro y macrofauna (lombrices).
Otros beneficios complementarios del proceso de compostaje están en la reducción de malos olores producto de la pudrición y en la eliminación de vectores como insectos y ratas. También tiene una función muy importante en la eliminación de patógenos humanos, bacterias contaminantes de alimentos, de las semillas de malezas y otras plantas no deseadas.
Cristina Blotta



