El mejor título jamás pensado. El libro de Laura Ferrer, la hija de Emilio Disi, es una verdadera sorpresa. Una tapa con muchos ojos sugiere su espíritu de observación y con diálogos francos y ágiles va contando la vida de una mujer que a simple vista puede ser la de cualquiera de nosotras, pero que en lo profundo revela la crueldad con la que naturalizamos las relaciones violentas. Quizá la carrera de Psicología haya hecho lo suyo, gran parte del libro se centra en las sesiones con su analista, pero lo interesante del libro es la soltura con la que arma los diálogos, la desfachatez con la que cuenta los negociados ligados a la corrupción de uno de los personajes, creando un paralelismo entre la podredumbre que esta adentro y, a la vez, el afuera de los corazones turbios. Sin tono melodramático, denuncia y alienta a probar nuevas maneras de relacionarse. Una joya.
No obstante, lo que pega en el blanco del libro de Laura es el título. Suena a novela. Afirma no conocer a los hombres que tuvo a su lado y reconoce, en tiempo presente, no haber conocido al hombre de su vida. Crítico y esperanzador , es una publicación que logra ser libro y espejo a la vez. Felicitaciones panópticas a Laura Ferrer.



