Uno de los hechos más traumáticos de las primeras décadas del siglo pasado fue la fraudulenta condena a muerte de los inmigrantes Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti, en Estados Unidos. Como nunca antes, las olas de protestas y agitación sacudirían no sólo a la opinión pública de aquel país, sino a casi todo el mundo. Como ya explicara Osval-do Bayer, todo el proceso fue seguido con atención por la prensa argentina, especialmente en los círculos anarquistas y liberta-rios, que en esa época tenían una fuerza enorme ligada al Sindicalismo revolucionario. También tuvo eco en Campana, como veremos a continuación.
El 15 de Abril de 1920 se produjo un asalto en South Braintree, en el que fueron asesinados Frederick Parmenter y su ayudante AlessandroBerardelli. El crimen movilizó a las fuerzas policiales y políticas, que vieron la oportunidad de cargar contra dos militantes del anarquismo inmigrante, dando una señal de firme represión a sus ideas y actividades. Así fueron detenidos un vendedor de pescado, Bartolomeo Vanzetti y el zapatero Nicola Sacco, ambos de militancia y activismo anarquista. En ese momento ambos militantes se encontraban en los preparativos de una serie de mitines en protesta por la desaparición, tortura y posterior asesinato de un militante anarquista, Andrea Salsedo, pocos días antes.
Luego de un proceso cargado de irregularidades, el 23 de Abril de 1927, el Juez los condenó a morir electrocutados.
Aunque las peticiones de clemencia llegaron desde todos los puntos del planeta, y de los sectores más variados, como el mismísimo Papa, el 23 de Agosto fueron ejecutados.
En la Argentina hubo, además de pedidos formales e institucionales de indulto, manifestaciones, disturbios y atentados de todo tipo.
En Campana, el reconocido dirigente socialista y concejal Manuel Besasso, presentó el 4 de junio de 1927, una solicitud de tratamiento sobre tablas de un proyecto de resolución pidiendo el indulto para el ciudadano Eusebio Mañasco, líder obrero de los yerbateros misioneros, injustamente acusado de asesinato, quien fue indultado finalmente por el Presidente Alvear. En la votación solo fue acompañado por el concejal Pablo Carreto, comerciante y fundador de la actual Cámara Unión del Comercio e Industria y el pedido fue desestimado. En la misma sesión, presentó otra resolución, esta vez por los recientemente condenados Sacco y Vanzetti. El Concejal Salmini le respondió que "se ha enterado que se ha resuelto la revisión de este proceso, por lo que cree que este pedido no corresponde", por lo que se desaprobó.
Sin mediar otra intervención, y ante la noticia de que la novedad que tenía el Concejal Salmini era totalmente errada, el 8 de agosto de 1927, por unanimidad el Concejo aprueba la solicitud. "Como lo decían las invitaciones, esta sesión se efectuaba por un pedido especial del Concejal Señor Besasso con el objeto de dirigirse a las autoridades de Estados Unidos (…) pidiendo clemencia para los condenados Sacco y Vanzetti", señalaba el Presidente del cuerpo, Andrés del Pino. Luego de la exposición de Besasso y Salmini, cuyo detalle no se registró, se decidió enviar a Estados Unidos el siguiente telegrama:
"Gobernador Fuller
Massachusetts
Boston
Estados Unidos
Municipalidad Campana, República Argentina. Interpretando sentimientos de humanidad, os pide indulto Sacco y Vanzetti.
CasildoColetta, Intendente. Andrés del Pino, Presidente HCD."
Sacco y Vanzetti
Manuel Besasso
Manifestación en Buenos Aires por el indulto a Eusebio Mañasco y a Sacco y Vanzetti



