Ya lo dijo Enrique Molina en su poema Folletín pasional entre las lluvias, que homenajea a una muchacha asesinada por su amante, Vivías sin saber nada, hasta caer en tu herida. Excepcional poeta, que supo como pocos expresar lo cotidiano sin la banalidad de la lengua suelta. En el 1967, fecha en el que lo escribió, el horno ya no estaba para bollos cuánto a femicidios se refiere. Muchos adelantos tecnológicos hemos tenido desde entonces, también científicos. Ni hablar en términos de comunicación social. No obstante, los crímenes perpetrados contra mujeres se han triplicado en cincuenta años . Según el Observatorio "Adriana Marisel Zambrano, desde el 2008 al 2016 hubieron 2.541 femicidios y 3.160 chicos quedaron sin madre.
Ésta semana otorgaron media sanción a una Ley pionera que les otorga cobertura social y pensión hasta los 21 años a los hijos de mujeres víctimas de la violencia de género en Capital Federal. Si bien eso no repara el daño ocasionado por el flagelo del femicidio, senta un precedente para que se presente como Ley Nacional.
Esperemos que salga pronto y nos reconforte espiritualmente. No está mal que, cada tanto, nos sintamos orgullosos de nuestros representantes políticos.
Fabiana Daversa. Foto: Alejandra Lopez



