Como vecino de La Boca fue usuario; luego, como experto en herrería, participó en las investigaciones que posibilitaron la recuperación del transbordador Nicolás Avellaneda, puesto en servicio la semana pasada. "Sólo hay ocho en el mundo y quieren lograr que la UNESCO lo declare Patrimonio de la Humanidad", señala Ricardo Marchese.
A pesar de los 5 años de trabajos de restauración, y los más de 90 millones de pesos invertidos, la semana pasada pasó bastante inadvertida la vuelta a la vida del Transbordador Nicolás Avellaneda, que une al barrio de la Boca, en Capital Federal, con la Isla Maciel, partido de Avellaneda. Ahí fue nuestro vecino, el herrero Ricardo Marchese, invitado por la "Fundación por La Boca", ahora presidida por el empresario experto en logística, Oscar Andreani.
"Verlo funcionar nuevamente –comentó a La Auténtica Defensa- fue una gran emoción. Fui vecino de la Boca cuando era pibito de unos 10 años, y crucé varias veces el Riachuelo en esa barquilla. Mi viejo iba a trabajar a los astilleros diseminados por el llamado Puerto Piojos, en la isla Maciel, y a veces me llevaba".
Si bien no participó en la última etapa que finalmente materializó su restauración, Marchese relata haber participado activamente en la "Fundación por La Boca" en su rol de experto en herrería artesanal y restaurador. "Hay que pensar que toda la estructura está roblonada (remaches antiguos al calor). Recuerdo que uno de los trabajos aportados por el Centro Argentino de Ingenieros fue tomar una probeta del acero estructural y determinar si era soldable. Eso facilitó bastante las cosas, porque se pudo hacer muchas reparaciones con soldadura, y el roblonado que queda a la vista es sólo estético, espetando el diseño original pero no exigiéndolo con cargas. En su momento, con información rescatada de la construcción de Empire State de Nueva York, estudié la técnica original del roblonado por si hacía falta aplicarla", comenta.
El experto en herrería y restauraciones, señala además que paralelamente a la puesta en marcha del Nicolás Avellaneda, se realizó un Congreso Internacional de Transbordadores. "Asistieron unos 25 especialistas extranjeros con la idea de formar un consorcio entre los 8 transbordadores que quedan en el mundo y presentarlos como candidatos al Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. El de La Boca es el único en América", dice y agrega: "Las piezas se trajeron en barco desde Inglaterra y se armó en la costa del Riachuelo como un mecano. No hay que explicar que se trata de una estructura característica de La Boca y atraerá a más turistas aún, además de mejorar la calidad de vida de la gente de la isla. En los años ’60 entró en desuso con la construcción del puente de cemento y el marchitamiento del Frigorífico Anglo, y de la industria naval radicada en la isla. El cruce dura unos 4 minutos y es sobre el nivel de la vereda: uno viene caminando y simplemente sube a la barquilla. Es una maravilla que ha vuelto a la vida y que pelea mano a mano con el obelisco en ser el ícono por excelencia de Buenos Aires".
“CON INFORMACIÓN DE LA CONSTRUCCIÓN DE EMPIRE STATE DE NUEVA YORK, ESTUDIÉ LA TÉCNICA ORIGINAL DEL ROBLONADO POR SI HACÍA FALTA", DICE MARCHESE QUIEN AÑOS ATRÁS PARTICIPÓ ACTIVAMENTE DE LA “FUNDACIÓN POR LA BOCA".
A PUNTO DE SER VENDIDO COMO CHATARRA DURANTE EL GOBIERNO DE MENEM, SU RESTAURACIÓN SE LICITÓ DURANTE LA PRESIDENCIA DE FERNÁNDEZ. LLEGARON A SER 20 Y SÓLO QUEDAN 8 EN EL MUNDO.



