Se conmemoró este 17 de Octubre el decimo aniversario del fallecimiento de don Calixto Dellepiane, y me propongo destacar su figura, por la huella que dejó en nuestra Ciudad a través de su desarrollo, y por su integridad ética y moral.
Si bien han pasado más de veinte años desde que estuvo activo en la política campanense, este hombre permanece en el recuerdo de tanta gente, tanto por su atención a las necesidades, su cercanía con los problemas, esa forma de respetar cualquiera fuera la situación o el nivel social; le restaba tiempo a la vida familiar, y también se pospuso políticamente , porque le fue ofrecida la vicegobernación, así como cargos de diputado , y todos los declinó, porque él quería a Campana, y se dedicaba a todas las áreas del Municipio en su larga jornada.
ES UN LIDER QUE PERDURA; tenaz, que se fijaba metas y abordaba jornadas muy cargadas de labor, viajaba dos veces por semana a la capital de la provincia para que se diera empuje por la Gobernación a los proyectos que encaminaba para la ciudad. Su insistencia y persistencia en los pedidos era tal, que lograba lo que se proponía para mejorar la Ciudad.
Eso llevó a Campana a un destacado crecimiento. MÁS PARA CAMPANA FUE LO QUE HIZO CALIXTO: Favoreció todo lo local, gracias a su accionar tuvimos nuestro Departamento Judicial provincial, y nuestro Juzgado Federal. Tuvimos la primera red de agua, de gas, la planta depuradora de servicio de cloacas.
Su vocación, su empatía con los vecinos y la calidad de su trabajo fue indiscutida aún por sus opositores ; siempre en sus proyectos se incluyó el desarrollo sostenible, que mejorara la calidad de vida de su gente; su acción era continua, no intermitente, porque tenía una visión de poder hacer PARA EL SERVICIO a la comunidad.
En su preocupación por los vecinos empezaba tempranito revisando lo que se iba a encarar en el día en las obras; premiaba el esfuerzo individual cuando veía el sacrificio de vecinos para levantar su casita, y ésa era su forma de alentar valores.
En lo político su mecánica de trabajo era respetando la división de poderes, porque cuando el proyecto nacía desde el Ejecutivo, lo presentaba a todos los Bloques del Concejo Deliberante para que expusieran sus ideas, y lograba construir consensos.
Por todo lo dicho y tanto que los campanenses seguramente recuerdan, Don Calixto gobernó desde 1958 casi en forma continua hasta 1995, salvo los períodos militares.
Así es que hoy merece este recordatorio de parte de todos los campa-nenses, que nos proponemos que nuestro Distrito tenga más, tanto en crecimiento, como en mejora de la calidad de vida, salud, educación, el empleo y el desarrollo sustentable y planificado de su infraestructura.



