El Colegio Armonía celebra 25 años de trayectoria. Su alma mater y Directora General, Nora Taret, cuenta la historia del emprendimiento educativo privado que inició con 27 alumnos, pero que en la actualidad cobija a más de 600.
"La verdad es que no sabía que existía Campana, ni siquiera sabía encontrarla en el mapa", dice la mendocina Nora Taret. Lo que no sabía tampoco en ese entonces, es que levantaría una institución educativa desde cero. Nora llegó a Campana a principios de los ‘90, siguiendo a su esposo, Miguel Angel Del Campo, ingeniero electrónico convocado a trabajar en TenarisSiderca.
¿Cuándo empieza la historia del Armonía? Según explica Nora, a partir de un vacío pedagógico a llenar. "Yo llevaba a mi hija a la Escuela 2 y un día me sorprendí que no tuviese hubiese clase de música". Así nació el germen del Armonía: un instituto que a contra turno ofrecía clases de Música, a cargo de Nora; Expresión Corporal con Marcela Salcedo y Noemí Guerra; y Literatura con Nora Alfaro. El concepto era "utilizar el arte como una plataforma para educar". Así, al poco tiempo sumaron Inglés y apoyo escolar.
EMPRENDEDORA
Nora se recuerda pasando una noche en vela para poder llegar a tiempo a presentar la compleja carpeta en las oficinas del Sistema Nacional de Educación Pública (SNEP). "Miguel Angel me dijo: ‘no vas a llegar’. Yo le dije que sí, que me dé una mano con los chicos (ríe). Y así fue. Al otro día, me subí al Citroën a los tres nenes y me fui a la Capital con la carpeta. No me faltaba nada, pero todo parecía trabado: jamás pinché una goma en mi vida. Ese día me pasó en plena Ruta 9… Llegué al mediodía, había proyectos de todo el país, y ya habían dado todos los números. Les expliqué que venía de Campana, tal vez se apiadaron porque estaba con los tres nenes, y me dieron el último turno. Tuve mi entrevista el 30 de junio de 1992, y el 10 de septiembre me llegó el telegrama que me autorizaban a abrir la matrícula. Ya pasaron 25 años…"
El Colegio Armonía comenzó sus clases el 8 de marzo de 1993 con una sola sección de 27 alumnos secundarios en una casona de Lavalle y Belgrano. El staff estaba conformado por Sergio Karnicic, Andrea Quaglia, Nora Popes, Claudio Ortiz, Silvia Morales, Jorge Caramés, Mariana Nacif, Silvia Domínguez y Ana María López Mellado como directora.
"Ana María ahora es Regente en el Instituto 15. Es una gran profesional de la educación. Su único defecto es que es sanjuanina…" bromea Taret, y recuerda la maratónica visita de la inspectora Tabot para controlar que todo estuviera en orden y que el Armonía fuera lo que la carpeta de antecedentes que había armado Nora prometía: "Vino a las 8 de la mañana y se fue a las 5 de la tarde. No dejó nada por pedir o por preguntar. Nos hizo sudar, pero cuando se fue nos felicitó".
En Julio de 1993 el colegio se mudó a la Av. Varela (donde hoy todavía funciona el Jardín de Infantes) y en Octubre llegó la aprobación definitiva. "El nombre Armonía surgió de una encuesta entre los alumnos. Es como que lo elegimos entre todos: me gusta, tiene varios niveles de lectura. A la inauguración oficial vino el Intendente Dellepiane y el Obispo Rey", comenta.
PRESENTE
La matrícula del Armonía fue creciendo y se fueron agregando secciones y niveles. Si bien a la casa original de la Av. Varela se le anexaron nuevos edificios, era cuestión de tiempo para que quedara chica. "Un día, andando en bicicleta con Miguel Ángel, encontramos el terreno sobre la barranca. A todos les parecía una locura pero lo compramos", cuenta. Primero fue el edifico donde ahora funciona la primaria, en el centro. Luego vino el de secundaria, a la derecha. Y el año que viene se inaugura la sede definitiva del nivel inicial, que se está levantando a la izquierda. Todo el "Master Plan" finaliza en el 2022, con otro comedor, más aulas, áreas de servicio y un gimnasio cubierto.
Hoy, el Armonía es una Unidad Académica que incluye el nivel inicial, el primario, el secundario, y también el universitario a través de un convenio con la Universidad Siglo XXI con una oferta de 40 carreras a distancia; y cuenta con un plantel de 130 personas, entre personal docente, administrativos, y auxiliares. Claro está, Miguel Angel hace un tiempo ya que dejó TenarisSiderca para dedicarse de lleno al Armonía. Y aquellos 3 nenes que vieron a su mamá cambiar la rueda pinchada del Citröen aquella mañana del ‘92, hoy ya son adultos y también se sumaron al proyecto.
Sobre el escritorio de Nora Taret, descubrimos el borrador de lo que será su discurso de hoy por la tarde. Alcanzamos a leer: "Trabajar duro por algo que no nos interesa se llama estrés. Trabajar duro por algo que amamos se llama pasión". Ni más, ni menos.
Su alma mater y Directora General, Nora Taret, repasó la historia del emprendimiento educativo.
Nora Taret y Miguel Ángel Del Campo recorriendo el futuro Jardín de Infantes junto a integrante de la Red Solare, que adhiere a la propuesta educativa de Reggio Emilia.



