Un día como el de hoy, pero desde hace ya 15 años, se conmemora en diversas partes del planeta "el Día Internacional de las Personas con Discapacidad". Esto permite poner cada año en el tapete la temática que desde esta columna venimos difundiendo desde hace casi ya 10 años de manera ininterrumpida.
Vale recordar que el 15% de la población mundial, aproximadamente 1.000 millones de seres humanos, viven con algún tipo y/o grado de discapacidad.
Un poco de historia: este día fue proclamado como culminación del decenio de las Naciones Unidas para las personas impedidas (1983/1992), cuyo propósito era cumplir con el "Programa de Acción Mundial para las Personas con Discapacidad" el que fuera aprobado por la Asamblea General de las Naciones Unidas, el 3 de diciembre de 1982. A partir de entonces, la fecha comienza a ser utilizada por los distintos movimientos asociativos de personas con discapacidad y sus familias, con el fin de reivindicar sus derechos, condiciones de desarrollo social, respetándose siempre su dignidad inherente.
Pero el verdadero origen de esta fecha, se remonta al dictado de la Resolución 47/3 de la Asamblea General, la que fuera aprobada un 14 de octubre de 1992. Por aquella se propiciaba que cada 3 de diciembre se realicen reuniones de diversa índole, cuya finalidad era llamar la atención e invitar a la sociedad en su conjunto a la real toma de conciencia "acerca de la situación que les toca transitar a los miembros de este colectivo, ya se trate de su calidad de vida, su salud, educación, el trabajo, la recreación, el deporte, el disfrute del tiempo libre, y en general, lo vinculado al ejercicio pleno y efectivo de sus derechos, sean estos de carácter social, económicos, civiles, políticos y/o culturales.
Su objetivo es fomentar su inclusión en las sociedades, promoviendo de esa manera la igualdad de oportunidades. Creo firmemente que la fijación de este día no es una mera fecha de conmemoración, contrariamente sirve para adoptarla como una tangible oportunidad para instalar en nuestras mentes y corazones las realidades de aquellos seres humanos que poseen mayores inconvenientes, demandas o situaciones dificultosas que permitan convertir en más humano, el mundo que nos contiene a todos. Estoy absolutamente convencida que sin conducta educativa direccionada e intencionada, jamás superaremos lo que hoy se denomina "incapacidades sociales".
Por lo sintéticamente comentado, sin lugar a dudas, esta fecha ofrece un gran desafío, pues sirve para denunciar y revelarse ante una actuación tímida de la sociedad, es decir, una sociedad que vive en la inmediatez del día a día, en una competencia acelerada que nos hace ignorar y carecer de tiempo, para tomar en cuenta al otro, "al prójimo que es más que un próximo". En síntesis, anhelo que este mes y los siguientes, sean propicios para que todos como sociedad adulta e inclusiva podamos superar nuestras incapacidades sociales.
Finalmente, cumpliendo con la manda que nos impone el Art 8 de nuestra queridísima "Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad" vengo formalmente a invitarlos a materializar de manera visible esta toma de conciencia. Por ello jamás se olviden que "Ejercer los Derechos no constituye meros Privilegios". ¡Muy feliz día a los médicos!
Dra. Silvina Cotignola / Abogada Especializada en Discapacidad y Familia / smlcoti@ciudad.com.ar



