La empresa Oil (Petrolera) decidió aumentar 6% el precio de las naftas y el gobierno cobrará tarifas diferenciadas en las YPFde cada barrio de la Ciudad de Buenos Aires y según el horario, lo cual habilitará que cada ciudad también busque hacerlo y, lo que es peor, lo hará; las paritarias 2018 se negociarán en un 15% sin cláusula gatillo con una estimación de inflación del 20; estando de vacaciones, el presidente firmó el Decreto 27/2018 que deroga una gran cantidad de leyes.
Desde la semana pasada, se están juntando firmas para declarar inconstitucional la reforma previsional, sin embargo, más allá de algunas críticas de algunos legisladores y abogados constitucionalista, aún no hemos pensado ninguna iniciativa en contra del avasallamiento a las instituciones que implica el Decreto 27/2018: es cierto que no es posible enfrentar cada una de las medidas que lanza el gobierno porque son demasiadas a la vez.
Si bien, la democracia formal en Argentina en los últimos dos años, no es más que eso: democracia formal. Es necesario que tratemos de defender, en esta etapa, lo poco que queda de la democracia, es hora de comenzar a pensar un programa de gobierno alternativo en conjunto con los sectores progresistas, léase, partidos políticos, sindicatos y el campo popular, acompañando dicho programa con grandes movilizaciones.
Cuando hablo de "programa de gobierno alternativo", no estoy planteando que se deba derrocar al gobierno de la Alianza Cambiemos, sino que seamos capaces, incluyendo a lxs legisladores que aún se encuentran de nuestro lado de proponer medidas que frenen la avanzada antipopular de Macri, Vidal y sus secuaces, Lxs Diputadxs y Senadorxs en el Congreso, los sindicatos con las huelgas y nosotrxs en las calles.
De lo que se trata es de comenzar a ejercer una democracia directa en la que los sectores del campo popular, con la presencia de legisladores, partidos, sindicatos, intelectuales, en asambleas discutamos proyectos que se opongan a la ofensiva anti-popular de este gobierno de empresarios.
Es la tarea, difícil, pero necesaria, no alcanzan las movilizaciones lo hemos visto: el gobierno continúa sin inmutarse (y reprimiendo) con sus medidas, están saqueando al país, están endeudando a las generaciones futuras: Nos están robando el futuro. Es hora de detenerlos.Comencemos en Campana.
Carlos Aguirre / Gigantes de la Patria Grande



