Es notable observar como en diferentes ámbitos y especialmente en los medios concentrados de comunicación, televisivos, radiales y prensa escrita, hechos similares reciben tratamiento diferente cuando sus protagonistas pertenecen a diferentes clases sociales.
Veamos algunos ejemplos que resultan ilustrativos de este tratamiento que muchos califican como de distinta vara y que hace recordar aquella vieja frase que dice que "la borrachera en el pobre es alegría en el rico."
Cuando se refieren a la inflación parece que es casi natural que los empresarios trasladen automáticamente los mayores costos a los precios para mantener sus márgenes de ganancia y un poco más para cubrir "las expectativas" de posibles futuros aumentos. Sin embargo a los trabajadores no se les permite que actúen de la misma manera con la excusa de que provocan inflación, o sea que a ellos no les permiten trasladar sus mayores costos y que conserven sus "márgenes de ganancias" con el cuento de que si baja la inflación aumentará mágicamente su poder adquisitivo cuando todos sabemos que en el mejor de los casos no seguirán perdiendo.
¿No les hace acordar a lo dicho por el Diputado nacional de la coalición Cambiemos Pablo Tonelli al defender la reforma previsional: "Los jubilados pierden plata, pero no poder adquisitivo"? Toda una novedad teórica.
Pese a que el presidente Macri cuando estaba en campaña nos decía que bajar la inflación era lo más fácil de conseguir, después de más de dos años de gestión del "mejor equipo de los últimos cincuenta años" la inflación goza de buena salud.
Cada vez es más evidente que la principal causa del alza generalizada de los precios sigue siendo la puja distributiva, esto es, la pelea por ver quién se queda con la mayor parte de la riqueza creada por todos los argentinos.
A raíz de la sequía que produce una merma importante al denominado "campo", el gobierno les otorga de inmediato distintas ayudas para paliar su situación sin diferenciar a grandes estancieros que no ven comprometida su continuidad con los pequeños chacareros que sí están en grave riesgo. Cuando les va mal se los ayuda y cuando les va extraordinariamente bien también se los ayuda con la quita de las retenciones a sus exportaciones.
Distinto es el trato con los trabajadores. Cuando les va mal e incluso si pierden su trabajo, el gobierno macrista les aconseja que se dediquen a fabricar cerveza artesanal o a los docentes que complementen su salario para poder llegar a fin de mes vendiendo carbón, como destacó el presidente Mauricio Macri al escribir en su cuenta de Facebook "A la mañana es maestra y a la tarde vende carbón" refiriéndose a una docente correntina y reconociendo que el salario docente está por debajo de lo necesario. Eso sí, cuando les va bien y ganan más les cobran el impuesto a las ganancias.
Como se ve, el Estado sigue interviniendo fuertemente en la economía. La gran diferencia es que como siempre ocurre con los gobiernos de derecha llamados neoliberales, en todos los casos actúan para favorecer a los más favorecidos en detrimento de los más desfavorecidos.



