"Les serví huevo frito y les encantó" dice Pedro Picciau, alma matter de Italpast, sobre la cena que preparó el miércoles a la pareja presidencial, y a diferentes estrellas del espectáculo. Todos los detalles.
Si bien se trató de guardar reserva, todos los medios lo cubrieron: el Presidente Mauricio Macri y la primera dama, Juliana Awada, cenaron en Olivos con Marcelo Tinelli, Susana Giménez, Mirtha Legrand y Mariana Fabbiani y Adrián Suar. También fueron de la partida Ignacio Viale (el nieto y productor Mirtha) Mariano Chiade (esposo de Fabbiani y productor de TV) y la modelo Guillermina Valdés, quien además es la actual pareja de Tinelli.
"Fue una reunión social entre viejos conocidos. La mayoría se conoce hace 30 años" manifestó una fuente de la Casa Rosada. También trascendió que la idea de la cena surgió durante el último cumpleaños de Mirtha Legrand, y la propuesta inicial era reunirse en Italpast. Pero por una cuestión de logística, el Presidente Macri ofreció su casa donde, generalmente, los miércoles recibe gente a cenar.
"Si la montaña no va a Mahoma, Mahoma va a la montaña", dice el viejo dicho musulmán. Y así fue que Pedro Picciau, nacido en Cerdeña hace 71 años pero indiscutido patrimonio campanense fue a la quinta presidencial, junto a sus dos hijos, Luciano y Mauro, quienes trabajan con él. Llevaron todos los platos casi listos y terminaron de ajustarlo en Olivos.
Cuando lo contrataron, no hubo muchas precisiones sobre el menú y le dieron libertad. La única condición fue que no usara ajo. Así que Pedro y su equipo diseñaron un menú de 5 pasos para la velada: como antipasto presentaron bruschettas de salmón ahumado y una parmigiana de berenjenas. El primer plato fueron canelones de espinaca y carne, con una salsa de tomates frescos. Luego hubo risotto milanés con osobucco. Y el postre fue un carpaccio de ananá, con helado de pistaccio.
MASTER CHEF
En diálogo con La Auténtica Defensa, Pedro comentó: "Prácticamente ya conocía a todos los comensales de ocasiones anteriores, incluyéndolo al presidente Macri. Y más allá de que uno esté de acuerdo o no con una gestión de gobierno, ir a cocinar a la casa de un presidente de la nación en ejercicio, es algo realmente congratulatorio para mí y para toda la gente que me acompaña en Italpast. Sobre todo, creo, por la confianza. Que vos tengas que abrir la heladera, y es la misma heladera que usan el presidente y su señora todos los días, no es algo que te pase muchas veces en la vida".
-¿Cómo es la cocina del Presidente, funcional-mente hablando?
-Es una cocina hogareña, no la de un restaurante, claro. Pero muy bien preparada y pensada. Y no es común que así sea: he ido a cocinar contratado a otras casas importantes, y me he encontrado con cocinas muy costosas, con lo mejor, pero mal diseñadas. La del presidente tiene un diseño de una comodidad increíble. Se ve que el arquitecto se asesoró muy bien o sabe de cocina. Por ejemplo, las cocinas con isla son muy lindas, pero en la isla no podés emplatar con comodidad. A mí me gusta tener la hornalla y al lado el lugar dónde emplatar. Más en este caso, que era una mesa para 10. Después, está muy bien equipada. Por las dudas llevé una cacerola porque por ahí no había cosas grandes, pero había de todo. La cocina está perfectamente diseñada y armada para lo que es esa casa y la posibilidad permanente de recibir gente".
-Trascendió que te asistieron tus hijos Luciano y Mauro…
-Sí, fue así. Mona se quedó. Ella cocinó acá (en Campana) los canelones junto con Hernán Abrigo, quien es mi jefe de cocina y un verdadero campeón. Aplicadísimo. Hernán es lo mejor que tenemos en Italpast: es zarateño y hace más de 12 años que está con nosotros.
-Luego de tantos años de reconocimiento, el salto a Sofitel, los premios, ¿Cuál es el secreto de tu cocina?
-No tengo secretos, siempre lo digo. Lo que hago es elegir buenos productos para cocinar. Esa es mi clave, más que un secreto. Muchas veces me ha pasado de estar con cocineros y les digo: yo uso el aceite "X". Y me contestan "¿Pero vos sos boludo? ¿Cómo vas a usar ese aceite? Yo le pongo este otro, que vale la mitad y sale riquísimo igual. La gente no se da cuenta". Y no es cierto. Es verdad que nadie me viene a decir "Qué rico el aceite que usó para hacer esta salsa". Pero si vos ponés un buen aceite, un buen tomate, un buen ajo… es decir, todos los elementos que necesitás para sacar una buena salsa, te va a salir una buena salsa. Ahora, si empezás a pijotear cosas, el resultado no va a ser el mismo. Lo que vos ponés en la cacerola, vas a sacar. No hay vuelta que darle. Hay que buscar la excelencia, todos los días. Después, mi carta no es súper elaborada y es a propósito: siempre trato de trabajar con pocos ingredientes, de manera que se interprete el plato y que sepas lo que estás comiendo.
-¿Y qué le gusta comer a Pedro Picciau?
-Me encantan los huevos fritos. Y se los hice a ellos. Mirá que en una mesa presidencial, de ese nivel, se coman un huevo frito… la cuestión es que les serví huevo frito y les encantó (sonríe).
“Les serví huevo frito y les encantó" contó Pedro Picciau sobre la cena que le preparó a Macri y Awada, junto a estrellas del espectáculo.
MADE IN CAMPANA. La cocina italiana de Pedro Picciau, trascendió las fronteras de la ciudad y del país.



