Soledad Calle aseguró que Cantlon y los suyos le dieron los argumentos al intendente para justificar el veto. Colella cuestionó que el Municipio quiera presentar a Campana como "un paraíso donde fluyen los puestos de trabajo" cuando "cada vez se ven más empresas en conflicto y despidos".
El veto del intendente Abella a la declaración de la alerta laboral sigue cosechando críticas por parte de la oposición. A los cuestionamientos del concejal José Insausti (PJ-UC) se sumaron esta semana los de la presidenta de su bancada, Soledad Calle, y dardos del concejal del Frente Renovador, Marco Colella.
Calle sostuvo "de alguna manera la UV Más Campana le dio los argumentos al intendente para este veto", al recordar cómo Cantlon y los suyos se abstuvieron de acompañar la iniciativa -al igual que el oficialismo – al considerar que el proyecto no era ejecutable en la práctica.
"Claramente en esa sesión Cambiemos y la UV Más Campana volvieron a coincidir en una posición contraria a la declaración de alerta laboral, que tenía como objetivo crear un programa para que las trabajadoras y trabajadores desocupados tengan la posibilidad de que sea el Estado quien los acompañe en ese momento desesperante que le toca vivir a una persona que pierde el trabajo", comentó la edil.
Sucede que el proyecto preveía la conformación de un programa de medidas asistenciales para garantizar que la familia sin ingresos por despido reciente tenga acceso a salud, educación para sus hijos y, en los casos que fuera necesario, un aporte alimentario.
Desilusionada, más no sorprendida por la decisión del intendente, Calle señaló que el veto "tiene que ver con una definición ideológica del gobierno nacional, provincial y municipal respecto de negar la situación del empleo y de esconderla con otros anuncios que no son palpables de nuestra ciudad".
Dentro de esa corriente se ubicó Colella, quien afirmó que el Municipio pretende instalar a la ciudad como "un paraíso donde fluyen los puestos de trabajo" cuando "la realidad en la calle es que cada vez se ven más empresas en conflicto y despidos".
"Creo que este era un proyecto donde podíamos no resolver, pero si paliar esta situación que estamos viviendo", consideró el concejal.
Y criticó la conducción de la delegación local del Ministerio de Trabajo provincial, dirigida por Julio Amoroso, ex funcionario del gabinete de Abella. Aseguró que la delegación laboral está "ligada a cuestiones políticas" y que "no cumple con su función de mediadora" sino que "favorece a las grandes corporaciones".
"Se demoran en llamar a las conciliaciones obligatorias, a hacer las reuniones correspondientes de negociación; vemos que el poder político está tomando un camino que no favorece al trabajador", cuestionó el edil.
DESILUSIONADA. La concejal de PJ-UC expresó que igual no le sorprendió la decisión del Ejecutivo.



