La devaluación del peso entre diciembre y febrero pasado sumado a las alzas en los servicios públicos provocaron un rebrote fundado en un traslado a precios del movimiento del tipo de cambio, pero también en los llamados aumentos de segundo y tercer orden derivados de la corrección tarifaria. Según estimaciones, los primeros seis meses del año mostrarán una suba de precios acumulada del 22%, mientras que los salarios se están negociando, por presiones del Gobierno Nacional, Provincial y Municipal, por debajo de las expectativas inflacionarias, llegando a situaciones extremas como lo es la de los Trabajadores Municipales que tuvieron que acordar un aumento del 9% en 3 cuotas, lo cual significa una pérdida real del salario de dos tercios de lo que aumenta el costo de vida.
Ante el evidente fracaso de la política de atracción de inversiones, esta situación que normalmente los economistas denominan "estanflación" genera las condiciones propicias para un evidente colapso de la economía que ante el aumento constante del costo de vida y el deterioro del salario real de las familias, destruye el único motor que empuja a la economía nacional que es el desarrollo del mercado interno.
Si a esta situación le sumamos políticas económicas que dañan seriamente a la industria nacional, principal fuente de generación de empleo, tales como la apertura indiscri-minada de las importaciones. Estamos ante esta situación muy delicada que, sumado al excesivo endeudamiento externo, los argentinos no solo tenemos una situación económica muy compleja al borde del precipicio sino que además tenemos hipotecado el futuro del país y todo su pueblo.
Alejo Sarna / alejo.sarna@hotmail.com - 03489 15692190



