Si el sueño fuera (como dicen) una Tregua, un puro reposo de la mente, ¿Por qué, si te despiertan bruscamente, Sientes que te han robado una fortuna? --Jorge Luis Borges, El sueño
Todas las mañanas nos despertamos con un sonido desesperadamente familiar a todos nosotros, la alarma del despertador. Es así como se interrumpe la experiencia más importante del comportamiento que tenemos, que es dormir.
Desde la segunda mitad del siglo XX hemos desarrollado un modelo social con una dinámica intensa, permanente y globalizada, cuyas características distintivas son una altísima exigencia sobre las personas en la obtención de resultados.
Diversos estudios indican que la calidad y la cantidad de sueño aceptable para que el tiempo de vigilia de las personas se desarrolle en condiciones óptimas han sufrido una reducción importante en las últimas décadas.
Las ciencias médica y biológica han estudiado las características y efectos del sueño en seres vivos y con particular detalle en las personas, y en esta instancia de las investigaciones ya existen significativas conclusiones que pueden trasladarse y aplicarse al ámbito de las personas en sus actividades diarias.Por ejemplo, se puede afirmar que la regularidad y normalidad del ritmo sueño/vigilia, comúnmente conocido como reloj biológico, es imprescindible para la vida. En promedio, los seres humanos no pueden prescindir del sueño por más de algunos días. Es importante notar que el ritmo sueño/vigilia comprende programas fisiológicos completos que integran el estar despiertos y el sueño. Puede decirse que es como si viviéramos en dos cuerpos con diferente fisiología que deben necesariamente sucederse en forma armónica para asegurar la vida saludable.
Se podría decir que dormir es importante. Sin embargo, debido a una multitud de causas que se relacionan con cambios culturales o tecnológicos, nuestra sociedad ha reducido las horas de sueño en un 25% en los últimos 40 años y las modificaciones en las condiciones de vida han dado lugar a una discrepancia entre los horarios sociales a cumplir y los fisiológicos, dictados por el reloj biológico interno. Pareciera que de acuerdo a nuestra cultura actual, el sueño, no tuviera sentido.Muchas personas toleran el no dormir,priorizando el trabajo, la escuela, deportes y tiempo de pantalla. A veces entendemos la necesidad de dormir como algo opcional, que podemos recuperar en cualquier momento. Lo cierto es que vivimos en una sociedad privada de sueño, de cuyas consecuencias aún no nos hemos anoticiado adecuadamente.
Dra. Rocio Ubiria MN:153.368 www.sueño.com.ar



