Semanas atrás se conoció la decisión del gobierno de impulsar una nueva estrategia energética y sobre los números de nuestra economía, que por cierto en el primer trimestre creció un 10%. Entonces, Lavagna cerró los resultados con una sonrisa. La misma que no tuvieron varios trabajadores que fueron suspendidos por cortes en la producción, indefensos, debido al consumo de gas de la empresa. Varias más se encuentran amenazadas por este flagelo que bajarían los índices marcados por el Estado. Si bien, los aprietes de las privatizadas para que se aumenten las tarifas nos ponen en una encrucijada, el petróleo a nivel mundial es de casi 40 dólares el barril y en nuestro país se está vendiendo muy por debajo de esa cifra, el aumento perjudicaría a más de la mitad de la población. Es lógica la preocupación de varios sectores, en especial la ONG´s de consumidores, que buscan un consenso con las multinacionales y el gobierno. Este último primó a las empresas con una válvula de emergencia, buscando vencedores y vencidos, sancionando a los que consumen de más.
En el ámbito local, lo preocupante de la ¨gran crisis energética¨ es el freno a la producción. Esto traerá una larga lista de problemas, de los cuales muchos aún están en veremos, azotando sobre el crecimiento y aumentando la pérdida del empleo de los trabajadores. Para el asombro, sectores arriesgados y vinculados con los trabajadores, se toman dichos compromisos en serio y deliberan las acciones para tales casos. Buscando respaldar las palabras del presidente, que según el mandatario está siendo ¨extorsionado¨ por las privatizadas, saliendo en los medios de comunicación locales para alentar a la población a defender y respaldar al susodicho. Mencionando sabiamente, como si supieran de antemano, que la fuente de trabajo está en peligro. Algo que bien interpretado, no sería así, pues la ¨fuente de trabajo¨ es el lugar físico donde trabaja el trabajador, la empresa. En todo caso, es el puesto de trabajo el que corre peligro. Buscan desarrollar hipótesis antiimperialistas, las mismas rechazadas en la década pasada, que se ven lindas cuando el aire es ¨progresista¨ y quieren lavar viejas culpas, para quedar bien. La imagen es la imagen y ni a mí, ni a la mayoría de los trabajadores, de este gremio son justamente representados por los portavoces reunidos, pero tienen cara de piedra a la hora de mostrar a quienes realmente simbolizan. Patético, podríamos llamarlo.
Una empresa que no tuvo escrúpulos, en décadas pasadas, para echar a miles de personas y hoy pretender ser protegida por los mismos trabajadores amenazados y para peor, los que deberían estar defendiendo actúan como patrones. Suerte para las empresas de la zona tener excelentes delegados para justificar lo injustificable. Recordando que la especulación se combate desde adentro de la empresa y se busca batallar contra la usura, no repartirla. Por otro lado, el comité empresarial (del gremio) no puede ¨tomar instalaciones¨ o cortar rutas para quejarse, sería feo ver a estos corporativos en acción de protesta y ser criticados por los diarios nacionales o locales. Cuando se decidan, los quiero ver. Son esas cosas que uno no puede creer y realmente, sin ahorro de energía alguna, criticaría. Ya es tarde para rectificarse y los trabajadores estarán en manos seguras, cuando dejen de lapidar a sus dirigentes naturales, que por cierto movilizaban a todos los obreros en actos electorales pasados. Esto se suma al famoso ahorro de energía que está haciendo el movimiento obrero, desde hace mucho, retrocediendo y apagando las luces en cada paso hacia atrás. Pero que en algún momento saldrá, la soltará, porque no puede seguir ahorrando broncas. Con la inercia que descargue, barrerá a los que no supieron dónde poner las fichas o, por especuladores, apostaron mal en el tablero de la lucha por la dignidad obrera. Y si la empresa tiene problemas, ustedes deben defender a los trabajadores y no pretender ser voceros de los patrones.
Como cambiaron los tiempos, con este tema de la energía y con otros que faltan mencionar, me aumentan las pilas e inspira decir, lo que se debe decir, cada uno desde su lugar. Yo trabajando, respirando aire y defendiendo a los que debo defender y ustedes, no permitiendo que se cierre ninguna válvula… para seguir inhalando…
dariomartinamaru@yahoo.com
El autor es miembro del Centro de Estudios Literarios y Periodísticos del Taller-Escuela Mariano Moreno.



