Perdió 2-0 ante La Crema como visitante y quedó en el octavo puesto, por lo que en la primera fase del octogonal deberá viajar a Tucumán para enfrentar a San Martín con la obligación de ganar. Y sin Renso Pérez ni Nicolás Sánchez.
En un 2018 muy cambiante para Villa Dálmine, la última fecha del campeonato del Nacional B no fue la excepción. Porque el Violeta llegaba a Rafaela ilusionado por saberse ya clasificado al Reducido por el segundo ascenso y buscando al menos un punto que le asegure la ventaja de localía y deportiva para la primera fase de ese octogonal. Sin embargo, no solo no consiguió ese punto, sino que además ninguno de los otros resultados que lo favorecía para conseguir ese objetivo se dio. Por el contrario, la combinación de marcadores lo dejó en la octava posición y lo puso en el escenario menos deseado: tener que afrontar un largo y costoso viaje ni más ni menos que para enfrentar en un único partido y con la obligación de ganar a uno de los grandes candidatos: San Martín de Tucumán. Y para completar ese complicado escenario, el DT Felipe De la Riva no podrá contar ni con Renso Pérez (llegó a cinco amarillas) ni con Nicolás Sánchez (expulsado) y, a su vez, deberá esperar por la evolución de Juan Celaya, quien fue reemplazado por una dolencia en la zona del abdomen.
Sí: la excursión a Rafaela no sólo terminó con una derrota 2-0 que cortó la racha de tres victorias consecutivas del equipo de nuestra ciudad, sino que también dejó una cuesta arriba que el Violeta intentará remontar en Tucumán para seguir manteniendo vivo el sueño de Primera División.
EL PARTIDO
Finalmente, De la Riva realizó dos modificaciones para enfrentar a Atlético Rafaela: Ramiro López reemplazó al suspendido Gonzalo Papa (expulsado ante Morón) y Federico Jourdan ingresó por Nicolás Sánchez. De esta manera, Villa Dálmine saltó al campo de juego con un 4-4-2 tradicional, con Jourdan y López abiertos a los costados y con Pérez y Rivadero ocupando el centro de la cancha. Del otro lado, el entrenador interino Víctor Bottaniz modificó el esquema de La Crema: plantó una última línea de tres defensores y pobló la mitad de la cancha. Así, con esos esquemas enfrentados, salió un partido trabado, con dificultad para ambos para jugar desde la tenencia del balón y escasas acciones de juego asociado (el terreno estaba pesado por las intensas lluvias que cayeron en la previa).
Igualmente, en ese contexto, Rafaela intentó asumir el protagonismo. Y era lógico: un empate podía dejarlo afuera del Reducido. En cambio, el Violeta trató de quitarle la pelota y, cuando no lo podía hacer, achicar espacios en su campo. Era lógico también: un empate le garantizaba la ventaja deportiva y de localía en el octogonal.
Y en ese contexto, prevaleció la idea de Villa Dálmine. Claro: sin lograr el dominio del partido y sin poder aprovechar algunos espacios que parecía dejar esa línea de tres hombres del local. Es que el equipo de nuestra ciudad no estaba programado para verticalizar en velocidad, aunque Jourdan intentaba transformarse en esa carta por derecha.
Por eso, en los primeros 25 minutos, lo mejor del Violeta pasó por una buena salida colectiva de cinco pases que derivó en Burzio, quien logró meterse en el área, pero sin el espacio para sacar un remate que realmente inquiete al arquero Macagno. La otra chance surgió de un córner que Celaya ganó en lo alto, aunque su cabezazo salió sin la dirección necesaria.
En tanto, Rafaela insinuaba más de lo que generaba. Y lo hacía principalmente a partir del esfuerzo de Mauro Albertengo, quien complicaba especialmente a González en la disputa de los bochazos largos. Así, el local contó con algunos tiros libres de peligro en las inmediaciones del área. El más claro (foul de Flores en la medialuna) no fue aprovechado por Castro, pero en otros que sí cayeron en el área de Perafán en forma de centro encontró más peligro: casi sobre la media hora, el arquero Violeta se estiró primero para sacar un cabezazo de Olivera y después solo pudo hacer vista ante un remate de Martino que se desvió en Córdoba y se estrelló en el travesaño.
No produjo mucho más La Crema. Incluso, en los últimos 15 minutos de la primera parte, lució mejor Villa Dálmine, que llegó con un remate cruzado de Sapetti; con un bochazo cruzado de López para Jourdan (remató desviado después de un control exigido); y con una gran maniobra individual de Córdoba, quien ensayó un gran zurdazo que obligó a Macagno a tirarse abajo contra su izquierda.
En la segunda mitad, el trámite fue más anodino todavía. El empate le sentaba bien al Violeta, mientras que a Atlético Rafaela no parecía desesperarlo porque le alcanzaba para clasificar al Reducido de acuerdo a la información que recibía de otras canchas. Y en ese desarrollo parejo, sin ideas, terminó siendo muy importante el ingreso de Enzo Gaggi en el local. El cambio de ritmo que aportó por derecha revitalizó los intentos ofensivos de La Crema, reducidos hasta ese momento a la inquietante presencia de Albertengo.
De hecho, a los 23 minutos, Perafán se lució con un manotazo en extremo tras un cabezazo de Gaggi luego que un centro intrascendente sobrara a Sapetti y que el ingresado le ganara la espalda de López.
Sin embargo, la apertura del marcador llegaría en una acción que se inició por el otro costado: Casa le ganó una pelota a Flores y abrió para Martino, quien ante la salida de González envió un centro que encontró un gran cabezazo de Albertengo, quien le ganó a Celaya el mano a mano y colocó la pelota de pique al segundo palo, haciendo estéril la estirada de Perafán.
Por entonces ya estaba en cancha Nicolás Sánchez, quien no pudo pesar en el juego, por lo que el Violeta no ganó juego y, encima, perdió presencia defensiva porque Renso Pérez se corrió a la derecha para ocupar el lugar de Jourdan.
Dos minutos después del gol, Gaggi volvió a mostrar lo importante de su ingreso y tras otra incursión por derecha, enganchó hacia el medio y sacó un potente remate que obligó a una gran intervención de Perafán para evitar el 2-0.
Tras esa acción, De la Riva mandó a la cancha a un delantero (Durán) y sacó al dolorido Celaya (molestia en la zona intercostal). Fue entonces cuando Villa Dálmine ganó presencia en campo ajeno, con Durán volcado a la izquierda y juntándose con Sánchez, López y Sapetti. Igualmente, apenas le alcanzó para crear dos tibias aproximaciones en esos diez minutos finales: una volea desviada de Córdoba a centro de Burzio; y un remate de media distancia de Durán que Macagno controló fácilmente.
Así, ya con muchos espacios, el local pudo liquidar el pleito en tiempo adicionado, cuando el ingresado Diego Meza quedó cara a cara con Perafán y a pesar de no tener mucho ángulo, se las ingenió para clavarla arriba al primer palo.
Fue el final. Por entonces, el Violeta ya sabía que había pagado muy caro su viaje a Rafaela, porque no sólo se volvía con las manos vacías y en octavo lugar, sino que además lo hacía con Renso Pérez con cinco amarillas y con Nicolás Sánchez con una roja que se ganó a dos minutos del final por una dura entrada sobre Albertengo.
Pero lo dicho: en un 2018 tan cambiante para Villa Dálmine, esperar un giro más en su visita a Tucumán no es una locura. Es, más bien, el sueño de todo el pueblo Violeta.
SÍNTESIS DEL PARTIDO
ATLÉTICO RAFAELA (2): Ramiro Macagno; Oscar Carniello, Wilfredo Olivera, Franco Lazzaroni; Lucas Blondel, Emiliano Romero, Lautaro Navas, Angelo Martino; Alexis Castro; Maximiliano Casa y Mauro Albertengo. DT: Víctor Bottaniz. SUPLENTES: Matías Tagliamonte, Stefano Brundo, Gianfranco Ferrero, Jorge Velázquez, Enzo Gaggi, Diego Meza y Rodrigo Depetris.
VILLA DÁLMINE (0): Martín Perafán; Franco Flores, Cristian González, Juan Celaya, Leandro Sapetti; Federico Jourdan, Renso Pérez, Marcos Rivadero, Ramiro López; Pablo Burzio y Jorge Córdoba. DT: Felipe De la Riva. SUPLENTES: Sebastián Blázquez, Nicolás Cherro, Marcos Martinich, Federico Recalde, Horacio Falcón, Nicolás Sánchez y Favio Durán.
GOLES: ST 31m Mauro Albertengo (AR) y 46m Diego Meza (AR). CAMBIOS: ST 14m Gaggi x Blondel (AR), 20m Sánchez x Jourdan (VD), 34m Durán x Celaya (VD), 37m Velázquez x Castro (AR) y 41m Meza x Casa (AR). AMONESTADOS: Flores y Pérez (VD). EXPULSADO: ST 43m Sánchez (VD). CANCHA: Atlético Rafaela. ÁRBITRO: Fabricio Llobet. ASISTENTES: Gonzalo Pedro y Matías Bianchi.
RENSO PÉREZ SUMÓ LA QUINTA AMARILLA EN RAFAELA Y NO PODRÁ ESTAR FRENTE A SAN MARTÍN EN TUCUMÁN.
SIN FINAL. LA MEJOR ACCIÓN COLECTIVA DE VILLA DÁLMINE EN EL PARTIDO TERMINÓ CON PABLO BURZIO METIÉNDOSE EN EL ÁREA. SIN EMBARGO, LLEGÓ EXIGIDO Y SU REMATE FUE DÉBIL Y A LAS MANOS DEL ARQUERO MACAGNO.
UNA ACCIÓN DOLOROSA. EN SU AFÁN POR DISPUTAR EL BALÓN, NICO SÁNCHEZ LE ENTRÓ FUERTE A ALBERTENGO Y EL ÁRBITRO LLOBET LE MOSTRÓ LA ROJA DIRECTA. ASÍ, "CUCA" SE PERDERÁ EL PARTIDO EN TUCUMÁN POR EL REDUCIDO.



