Cortar la semana con una cata de alta gama e irse feliz a dormir: una experiencia altamente recomendable y disponible en pleno centro de Campana.
"Parece el aroma de un perfume de mujer" pienso, mientras intento respetar los recomendados pasos antes de llevarme el preciado líquido a la boca. Y no dejo de sentir cierto orgullo cuando el sommelier Diego Ramirez, de la bodega Freixenet, pregunta a los presentes: "¿Lo persiven? Es muy floral y algo cítrico…"
Bastante bien para este empedernido fumador que, por esa condición y falta de entrenamiento, se pierde la manzana verde, el plátano y el melón. Todo eso puede evocar este ejemplar gallego de las rías bajas.
Ya lo dice la Biblia, cuando Jesús convierte el agua en vino durante las bodas de Caná y a esta altura de los tiempos, para muchos es el onceabo mandamiento jamás escrito: el mejor vino se sirve primero, nunca a lo último. Así que antes, habíamos saboreado el tope de gama de Freixe-net: el Segura Viudas Brut, de microscópicas burbujas y acidéz sutil. Un "Reserva Heredad" gestado con el método tradicional a tal extremo que las uvas no sólo son cosechadas a mano, sino que cada canasta no puede albergar más de 25 kilos con el fin de que ningún fruto se apelmace antes de llegar a la primera prensada. Sólo 30 cajas llegaron a la Argentina, un par de ellas a Vinum.
Luego le siguió el "Elyssia" Pinot Noir, un espumoso 2012 que, por un capricho de la vida, está a mi disposición en mi boca, una noche de jueves, en Campana, y me recuerda que la vida es corta y tengo que mimarme más seguido.
Termina la serie de espumosos. Pablo Da Pian, alma mather de Vinum y experimentado anfitrión, comienza a largar las "tapas": aparecen el ciervo ahumado, el salmón, tostaditas con queso azul fundido o bañadas en oliva con un toque de ajo, una porción de pizza de rúcula deconstruída, los quesos, entre otros manjares que el paladar agradece mientras seguimos probando vinos en dosis escasas, pero justas para dejar lugar al siguiente sin perder la compostura.
Llegan el fresco y perfumado "Vionta Albariño" blanco, un Rivera del Duero; y los Rioja "Solar Viejo", y "Valdubón 10". Todo matizado por las historias de cada ejemplar, y detalles impensados como la celosa técnica de encorchado artesanal, aportados por Diego Ramírez, quien prometió volver el próximo sábado 5 de mayo a Campana con una "Feria de vinos" de la Finca Ferrer, el brazo local de la española Freixenet.
"Hace varios años que me dedico a esto y te aseguro que hay pocas vinerías tan cálidas y cómodas, con sus propias mesas y cocina. Menos aún en ciudades tan chicas como Campana. Vinum está un paso adelante en la tendencia del negocio", nos asegura el joven sommelier mientras en la otra punta del salón, dos hombres se ponen de pie para brindar y se vuelven a sentar. No era sólo una percepción mía. Como dice Sabatino Arias, "los ángeles volaron" en Alberti 678.
“Vinum está un paso adelante en la tendencia del negocio", dijo a La Auténtica Defensa Diego Ramírez, el sommelier de Freixenet, una vez finalizado el evento.
De la mano del sommelier Diego Ramirez, una nutrida concurrencia disfrutó los mejores vinos españoles de la bodega Freixenet, acompañados por unas tapas exquisitas
Pablo Da Pian cuida hasta el último detalle. "Vinum" es lo que es por su esmerado trabajo, donde siempre muestra un singular disfrute de estar al frente de su negocio.



