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» Este artículo corresponde a la Edición del domingo, 23/may/2004 de La Auténtica Defensa.

Mirada Animal
Akita Inu




Hoy vamos a presentar una raza bastante exótica pero que día a día cobra popularidad: Akita Inu, una raza que a veces puede confundirse con la raza Siberian Husky, de la que se presume, se encuentra emparentada. El Akita es el único perro (a nivel mundial) al que el Estado le garantiza asistencia, protección y subvenciona a los propietarios que no pudieran brindar a su perro la calidad de vida adecuada.

Los orígenes del Akita Inu se remontan a más de 3000 años atrás, y es la raza de mayor tamaño entre las siete razas japonesas puras que fueron declaradas Monumento Nacional por el Ministerio de Educación Japonés. El Akita se ha convertido, a lo largo de su historia, en un símbolo muy apreciado al punto en que las personas que han tenido un perro de esta raza, a su muerte conservan la piel del animal como un recuerdo sentimental. A esto se le suma que el Akita es considerado como un amuleto de buena suerte y presagios favorables.

El sufijo Inu que acompaña el nombre Akita significa perro en japonés. La palabra Akita proviene de la provincia que lleva el mismo nombre, ubicada en una la isla japonesa Honshu, una región rocosa y montañosa con un clima riguroso. Cabe destacar que todas las razas de dicha isla llevan el sufijo Inu, como ejemplos de esto encontramos la raza Shiba Inu o Kishu Inu.

Si bien los ancestros de la raza datan de siglos de antigüedad, la selección tuvo sus comienzos en el siglo pasado, por lo que cinológicamente hablando, se la considera una raza moderna. Ya en la época de los emperadores japoneses se habían encontrado figuras de Akitas hechas en jade o arcilla y en ellas se destacaba el rabo enroscado sobre el lomo, la forma triangular de las orejas, tan características de esta familia, como así también la expresión particular de los ojos con ese mirar profundo y casi silvestre. Todo esto confirma la teoría que sostiene que es una raza estrechamente emparentada, en sus principios, con las razas nórdicas (entre otras, Alaskan Malamute, y Siberian Husky), aunque se ignora cómo fueron introducidas en Japón con un clima tan templado.

A los ancestros de los Akita se los conocían bajo distintos nombres según las funciones que cumplían en un determinado momento histórico, así nos encontramos con distintas denominaciones para la raza, entre ellas, Odate Inu (perro de la providencia), Kura Inu (perro de guerra) o Matagui Inu (perro de caza). Los perros llamados Matagui Inu, acompañaban y secundaban a los hombres en la caza del oso y del jabalí.

El Akita Inu fue el perro del cazador, el único que se animaba a enfrentar al oso en la montaña nipona y fue el perro del intrépido samurai.

Con el pasar de los siglos la raza Akita Inu dejó de ser un perro exclusivamente de campesinos y cazadores, para pasar a convertirse en una raza de guardia exclusiva de la nobleza.

Debemos señalar que en la historia de esta raza se encuentra un momento nefasto. En el año 1868, el Emperador Meiji comenzó a fomentar las riñas de perros. En esa misma época también, se produjo el libre acceso de inmigrantes a Japón y se comenzó la cruza indiscriminada de Akita con razas de gran tamaño (los denominados ¨molosos¨), ya que se buscaban animales con mayor fuerza. Estas cruzas hicieron además, que la apariencia del Akita se viera modificada: se perdió la forma puntiaguda de las orejas y la cola enroscada, características que fueron originales de esta raza en tiempos anteriores.

En 1908 se prohibieron las peleas de perros y la opinión pública gradualmente favoreció la preservación de esta raza por parte de profesores y gente ilustrada. A partir del año 1915 se comenzaron a dictar leyes con el fin de preservar la raza. En el año 1927 aproximadamente, un criador de nombre Shiguei Izumi fundó una asociación para la protección del Akita, en la que se elaboró el estándar de la raza procurándose liberarla de todas las extrañas influencias genéticas y del temperamento que había sufrido en los últimos tiempos.

A finales de la Segunda Guerra Mundial, en 1945, se hizo un gran esfuerzo para eliminar la estirpe de los Mastines y otras razas extranjeras de los pocos Akita que quedaban, para crear el Akita puro, lográndose estabilizar el linaje puro de los Akita grandes que se conocen en la actualidad.

El Akita Inu es un perro de temperamento calmado y dócil. Es un animal fácil de adiestrar, aunque se recomienda para las personas que han tenido perros y conocen cómo debe ser el período de adiestramiento debido a que el Akita suele tomar una sola persona como su dueño, por lo que es difícil que acepte adiestradores. Se caracteriza por ser un buen cazador y cobrador y además un excelente guardián. Es un perro lleno de energía que gusta de vivir en espacios amplios. Es una raza muy valiente, que en ocasiones puede mostrarse agresiva hacia otros perros.

Una característica interesante de esta raza es que es muy silenciosa, incluso en el caso en que se vea provocado, puede atacar sin que medie alguna advertencia.

Según su estándar, la altura a la cruz para los machos debería ser de 67 cm. con una diferencia de menos o más 3 cm.; para las hembras la altura indicada es de 61 cm. aunque también se acepta la diferencia de menos o más 3 cm. El peso de los ejemplares de esta raza ronda aproximadamente los 40 Kg.

Si desean hacernos una consulta o sugerencia pueden escribirnos a nuestra dirección de correo electrónico.

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