Aseguran que detrás de una renovada ola de delitos están menores frente a los que la Justicia no toma acciones. "Se meten en las casas y manotean lo primero que tienen a mano, porque son todos chiquititos que entran por las rejas o las claraboyas de los baños", explicaron indignados.
Los vecinos de Ariel del Plata siguen peleando contra un problema que los aqueja desde hace muchos años y parece no tener fin: la inseguridad. Pese al cambio de estrategia municipal, que benefició al barrio con mayor frecuencia de patrullaje policial, más cámaras y mejor iluminación pública, los delincuentes siguen haciendo de las suyas y poniendo en jaque la tranquilidad de cientos de familias.
Ayer decenas de vecinos se reunieron en la sociedad de fomento del barrio y expusieron ante los medios la problemática. Aseguran que detrás de esta renovada ola de delitos están menores de edad, chicos de no más de 14 años, frente a los cuales la Justicia queda paralizada.
"Generalmente son los mismos chicos, dos o tres que están dando vuelta en bicicleta relojeando (sic), viendo los movimientos y actuando cuando no hay nadie", señaló Juan Manuel Donate, titular de la sociedad de fomento.
"(Los delitos más comunes son) hurtos: se meten en las casas y manotean lo primero que tienen a mano, porque son todos chiquititos que entran por las rejas o las claraboyas de los baños", añadió.
Hace un mes, los vecinos se reunieron con autoridades del Ministerio Público regional, representantes del Municipio y responsables de fuerzas de seguridad. Donate afirmó que todas las partes brindaron a los vecinos su "apoyo", aunque lamentó que "fiscalía diga que no puede actuar porque son menores".
"La fiscalía no actúa: en uno de los últimos hechos, a los chicos los agarró la Policía, los tuvieron 20 minutos sentados en la vereda y los dejaron que se vayan a la casa. Si el fiscal no los agarra, no los identifica, no los relaciona con un hecho y no actúa en consecuencia, la Policía no puede hacer nada", expresó.
Otro vecino, Carlos Cartier, indicó que en la reunión las autoridades "dijeron que iban a mandar a una asistente social" para intentar lidiar con los menores, pero se mostró desconfiado de que pueda mostrar "resultados". En cambio, pidió una "modificación de la ley" a nivel nacional.
"Lamentablemente, esto va a terminar el día que por nervios o equivocación se estropee a algún chico, porque uno no sabe cómo actúa en ese momento", manifestó otro de los habitantes del barrio.
"Pienso que acá está Acción Social y Derechos Humanos. Si la ley no puede hacer nada porque son menores, entonces esos dos organismos tienen que intervenir antes que ocurra algo, porque ese día vamos a salir en los diarios y alguna persona se va estropear la vida", añadió indignado.
Uno de los hechos delictivos que más repercutió en los últimos tiempos en el barrio terminó con uno de sus protagonistas, un chico de 16 años, atropellado en plena Panamericana cuando intentaba huir en dirección a La Josefa. Ayer, durante la reunión vecinal, uno de los presentes recordó ese hecho y denunció que a la víctima de ese robo le quisieron entrar dos veces en su casa desde que ocurrió. Una realidad trágica que amenaza con más capítulos negros.
Decenas de vecinos se reunieron ayer por esta problemática en la sociedad de fomento del barrio.
Ayer decenas de vecinos se reunieron en la sociedad de fomento del barrio y expusieron ante los medios la problemática.



