El vestido tradicional de Japón es sin duda alguna el kimono. Es el atuendo nacional de la sociedad japonesa, y de hecho se suele utilizar en ceremonias de importancia como la entrega de medallas durante los Juegos Olímpicos u otros eventos deportivos; forma parte en las bodas; en la ceremonia del té; en la danza japonesa; en las artes del país como el teatro Kabuki; es utilizado por sacerdotes sintoístas, bonzos, budistas, geishas e intérpretes de rakugo.
La palabra "kimono" se utilizaba en su origen para todos los tipos de prendas. Durante el gobierno de Tokugawa, en el siglo XIX, un período conocido como bakumatsu, llegaron las ropas occidentales entre otros objetos de Occidente. Para diferenciar estas ropas de las típicas prendas japonesas, se comenzó a utilizar la palabra wafuku.
El kimono es un traje con mangas largas que caen hastas el tobillo. Los que se visten en público son formales y el llamado yukata, lo usan durante la época estival porque es más liviano.
Las telas con que se confeccionan los kimonos son: seda, lana, algodón, lino y en la actualidad se incorporó el tejido sintético, siendo ideal para los días de lluvia.
En muchas familias el kimono de la madre es heredado por la hija cuando ésta crece.
Los kimonos que usan las geishas en horario de trabajo son de seda, están realizados por encargo y cada uno de ellos puede valer tanto dinero como una casa en Japón, ya que es una pieza única y se la considera una obra de arte, pues está confeccionado íntegramente a mano empleando técnicas tradicionales.
El término japonés kimono, proviene de mono que significa "cosa" y ki que viene de kiru: "vestir", "llevar puesto".
Existen varios tipos de kimonos, de los que su color, la tela y el corte dependen de la edad de la persona que los lleva puesto, de si es hombre o mujer, si está soltera o casado y de la época del año y la ocasión.



