Así lo han explicado tanto el entrenador como desde la Comisión Directiva. En principio, el Violeta retomaría los entrenamientos el próximo 15 de junio, un día antes de que comience el Mundial. La semana del 28 de mayo habrá prueba de jugadores.
La gran campaña que Villa Dálmine realizó en la última temporada del Nacional B no sólo dejó muy conforme a sus simpatizantes, sino también al cuerpo técnico y a la dirigencia. Por eso, ya pensando en lo que se viene, y luego de diferentes reuniones entre Felipe De la Riva y representantes de la Comisión Directiva, la prioridad en Mitre y Puccini es retener a gran parte del último plantel.
En ese sentido, algunos nombres no sorprenden, como los casos de Martín Perafán y Gonzalo Papa, dos de los baluartes del equipo Violeta a lo largo de la temporada. Tampoco el de Pablo Burzio, un jugador que se ha ganado la confianza y el aprecio del entrenador, no sólo por su capacidad para desequilibrar en ofensiva, sino también por su entrega.
Nicolás Sánchez, Leandro Sapetti y Franco Flores son otros que ya han trascendido. En la mayoría de los casos, De la Riva confía en que la relación personal construida a lo largo de la última campaña pueda ser factor decisivo en la decisión de la mayoría de estos futbolistas.
Igualmente, también trascendieron nombres que quizás no se esperaban. Por ejemplo, Federico Jourdan, quien fue suplente en la mayoría de los partidos, aunque el DT considera, de acuerdo a lo visto en entrenamientos, que su potencial es mucho mayor que el ofrecido en la mayoría de los minutos que tuvo en cancha.
Otro jugador que De la Riva puso en la mira en declaraciones radiales fue el de Fernando Alarcón, quien sufriera la rotura de ligamentos cruzados en la primera parte del campeonato. El defensor, que había logrado ensamblarse en una gran zaga central con Juan Celaya, fue operado a principios de año y se estima que en agosto o septiembre estaría completando su recuperación.
Claro está: el pase de Alarcón es de Rosario Central, que lo había cedido a préstamo al Violeta. Esa situación puede complicar una potencial negociación, de la misma manera que podría ocurrir con Marcos Rivadero (otro solicitado por el DT), cuyo pase pertenece a Belgrano de Córdoba.
Después, si bien maneja alternativas para casi todas las posiciones, De la Riva considera que difícilmente Villa Dálmine, por cuestiones económicas, pueda acceder a mejores futbolistas que los que contrató la última temporada.
Hay excepciones, obviamente, por los que pidió "un esfuerzo". Y se estima que ese énfasis estará puesto especialmente en la búsqueda de un centrodelantero de envergadura y capacidad goleadora. De hecho, en el receso de verano, De la Riva bregó por incorporar a Fabio Lenci (sin oportunidades en Argentinos) y la dirigencia Violeta hizo las consultas pertinentes, aunque los números estaban muy lejos de sus posibilidades.
En tanto, tres casos que no están nada claros son los de los tres jugadores que mayor cantidad de partidos tienen en Villa Dálmine del último plantel: el futuro del histórico Horacio Falcón, quien mañana cumple 38 años, es todavía una incógnita, mientras que Renso Pérez y Juan Celaya estarían esperando ofertas de Primera o del exterior.
Otra incógnita es la continuidad de algunos juveniles que en la última temporada han tenido pocas o nulas oportunidades, como son los casos de Federico Recalde, Federico Acosta y Leonardo Cisnero.
Mientras tanto, el próximo lunes 28, el cuerpo técnico encabezado por De la Riva llevará adelante una semana de pruebas de jugadores en Campana. El objetivo es, sobre todo, poder ver en acción a jugadores del Federal A o Federal B que podrían resultar opciones para completar el plantel que iniciaría los entrenamientos el próximo 15 de junio, un día antes del inicio de la Copa del Mundo "Rusia 2018".
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