En esta semana conmemoramos la Revolución de Mayo en nuestra patria. En estas fechas celebramos uno de los acontecimientos más importantes sobre los cuales se construyó nuestro país, que deseaba crecer y desarrollarse como un pueblo independiente. Gracias a que un grupo de patriotas que iluminaron el camino de la Independencia. En esos días, los vecinos de Buenos Aires alumbraron la idea de sentirse libres e independientes, protagonistas y artífices de su propio destino, y produjeron la ansiada Revolución.
Jesucristo también produjo una Revolución, porque transformó la sociedad de su tiempo. construyendo otra totalmente diferente, pero de carácter espiritual.
Su propio pueblo y hasta sus discípulos y gran cantidad de seguidores creían que Jesús sería un líder militar que los liberaría del yugo de Roma.
Los apóstoles no entendieron en un principio las enseñanzas que profesaba Jesús, no al tiempo, ni a la manera de Dios, que es con serenidad y paciencia.
Pero Cristo mostró que la paz y el amor son armas tanto o más poderosas que cualquiera de las otras.
En las guerrillas supuestamente de liberación, sucede algo similar a lo que ocurrió con los discípulos en los tiempos de Jesús, se busca la liberación de los oprimidos, pero de forma violenta, tergiversando el mensaje del maestro.
Ningún cristiano tiene derecho a acabar con la vida de otra persona en nombre de Dios, porque Dios es amor y el amor es vida. Además, que Jesús nos demostró que luchar y ser revolucionario no es tomar armas y lanzarse a la guerra, sino que es amar y entregarse por entero a Dios y al prójimo.
Jesús también nos quiere liberar a nosotros; "Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos …. y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres… De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado…. Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres". (Juan 8:31-36)
Muchos buscan ser libres de la opresión de la sociedad y sus complejidades, y se rebelan contra la sociedad en forma violenta y afectan a los demás ciudadanos
Por eso, sintámonos verdaderos revolucionarios de Jesús, de ese Jesús que, con paz y amor, conquistó un mundo entero, y que trasciende por los siglos.
Acerquémonos pues a aquel que prometió liberarnos de toda cosa que nos hace sentir esclavizados, y seremos transformados en nuevas personas, y que luego, logremos los cambios soñados, primero en nosotros mismos, y luego con nuestro prójimo (próximo) y luego en la sociedad, pero con las armas de la paz de Jesús.
Jesús dijo: "Bienaventurados los pacificadores, pues ellos serán llamados hijos de Dios." (Mateo 5:9). Así es "La Revolución de Jesús", que muchos hemos experimentado y por eso queremos que muchos más lo puedan lograr. ¿Te interesa?
Busca una iglesia que enseñe de Cristo y La Palabra de DIOS. "La Biblia"
¡Hasta la próxima semana! ¡Dios te bendiga! Luís Rodas
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