Miguel Sosa, decano de la Facultad Regional Delta, criticó fuertemente las políticas sociales y económicas de Cambiemos. Si bien aclaró que su institución genera "recursos propios" para solventar gastos corrientes, señaló que las partidas del presupuesto asignado por Nación están atrasadas desde mayo. Y reclamó un aumento salario para docentes y no docentes proporcional a la inflación.
El decano de la Facultad Regional Delta de la UTN, Miguel Sosa, se expresó con dureza sobre la realidad económica y social nacional, lamentó la falta de recursos girados a su institución y aseguró que las medidas de fuerza adoptadas por la comunidad docente se están sintiendo con fuerza en las aulas.
En ronda de prensa con motivo de la conmemoración por los 70 años de la UTN, Sosa manifestó la "preocupación" de la dirección de la casa de estudios ante la designación de "un presupuesto exiguo, que no ha crecido en los últimos años y que en este se redujo", en el que además "se sub-ejecutan y se demoran las partidas". Si bien aclaró que la Facultad Regional Delta, a través de iniciativas como su Extensión Universitaria, genera "recursos propios" para solventar gastos corrientes como las tarifas de servicios públicos, necesita apoyo "del Tesoro Nacional para tener como base de su desarrollo".
"Esta universidad ha recibido recientemente partidas -que no implican sueldos- hasta el mes de mayo. El retraso era de cinco meses, y creemos que las movilizaciones y el estado público que tomó este problema hizo que el gobierno comenzara a enviar algunas remesas, pero exiguas", preciso respecto a la situación financiera de la regional.
"El panorama no es para nada alentador, es muy preocupante", advirtió el decano. Y, en ese sentido, afirmó "que las medidas macroeconómicas y sociales que se toman últimamente están absolutamente enfrentadas con lo que esta universidad pretende como sociedad".
"Esta es una universidad dispuesta para la industria, para la industria nacional, para su asesoramiento, para su desarrollo tecnológico, para trabajar codo a codo con las pymes nacionales que hoy están cerrando. Esta universidad hoy está preparada para un modelo social diferente, inclusivo, con trabajo. Pero eso requiere de una política en la cual no ingresen productos, con una aduana que no está a la altura de protegerla. Este es un modelo económico para pocos, no inclusivo, es un modelo económico que la Universidad Tecnológica Nacional de ninguna manera reconoce como propio", fustigó.
Reclamo docente
Al giro de partidas a cuentagotas y el debilitamiento de la actividad industrial en la región, destino laboral de decenas de profesionales que su facultad forma año a año, Sosa sumó la lucha de los docentes universitarios por un acuerdo paritario proporcional a las expectativas reales de inflación.
Este escenario no es exclusivo de la Regional: los sindicatos universitarios nacionales vienen llevando adelante un paro generalizado desde hace varias semanas. Incluso, en algunas casas de estudio el segundo cuatrimestre no dió comienzo, protesta que también está sonando con energía en Campana.
"Hoy en día el cuerpo de docentes está muy unido y realmente lo que ocurre ha hecho que todos en bloque asuman esta medida de fuerza", señaló Sosa en referencia a los efectos de la huelga en su institución.
El decano criticó la última oferta del gobierno nacional, que propuso un aumento del 5,8% en agosto, que se agrega al 5% que pagó en mayo. En tanto, los sindicatos exigen una suba entre el 25 y 30%, además de mejoras en las condiciones de contratación, la regularización de cargos y un mayor presupuesto para ciencia y técnica.
"(Estamos frente a una) pérdida de poder adquisitivo de la cual no recuerdo algún caso en los últimos años. También para el trabajador no docente, que, si bien acordó su paritaria entre un 15 y un 20 por ciento, necesita reabrirla urgentemente", explicó Sosa. Y subrayó: "Nuestros recursos humanos son lo primordial en el desarrollo de la institución".
"El panorama no es para nada alentador, es muy preocupante", advirtió el decano Sosa.



