Ser víctima de grooming puede traer consecuencias fatales. Sin embargo, tomar acciones concretas de seguridad mientras se navega por Internet es la forma más sencilla de ayudar a prevenir esta situación. Algunas sugerencias son:
- No proporcionar, o hacer fácilmente accesible a extraños, imágenes o información personal que pueda ser utilizada para otros fines.
- Preservar la seguridad y confidencialidad de cuentas de usuario y contraseñas.
- No ceder ante el chantaje bajo ninguna circunstancia, puesto que ello supone aumentar la posición de fuerza del groomer.
- No dudes en pedir ayuda si te encuentras ante una situación nueva y delicada que conlleva gran estrés emocional. Contar con el apoyo de una persona adulta de confianza es fundamental.
- Analizar en qué delitos o irregularidades ha incurrido el acosador y cuáles pueden ser probadas para denunciar el abuso.
- Buscar y recopilar las pruebas de la actividad delictiva: capturas de pantalla, conversaciones, mensajes y todo aquello que pueda demostrar las acciones del groomer o dar pistas sobre su paradero o modo de actuar.
- Formular una denuncia con un adecuado análisis de la situación y elementos de prueba que ayuden a la investigación.
Además, es conveniente que, los adultos controlen y supervisen el acceso de los niños a Internet; que concienticen a los menores sobre los peligros que existen en la Red; que se mantenga un diálogo abierto entre padres e hijos para crear un ambiente de confianza.; que se instale un antivirus o software de control parental en la computadora, tableta o celular que utiliza el menor para protegerlo.



