El papel del periodismo en el mundo fue adquiriendo con el pasar de la historia, cada vez mayor importancia y funcionalidad dentro de la sociedad.
Tal como la medicina, el derecho, la ingeniería y cada una de las profesiones; el periodismo ha ido evolucionando con el paso del tiempo. A un profesional de la medicina del 1904 le sería imposible desarrollar su función en la actualidad, dado que el entorno, las herramientas a su alcance y la formación necesaria para afrontar la medicina moderna es muy distinta a aquella de cien años atrás. Lo mismo le sucedería a cualquier otro profesional.
El periodista no es ajeno a estos cambios. Para poder ser un buen profesional en su materia debe adquirir primero la formación necesaria, luego aprender a manejar las herramientas que lo acercan hoy a la información, mantenerse permanentemente actualizado y luego ser idóneo dentro de su especialidad.
Y como profesional le cabe también una pesada responsabilidad. La responsabilidad de hacer llegar a la gente no solo la noticia en sí misma a ¨secas¨; sino también como encaja esa noticia dentro de un montón de información que llega constantemente a la gente, muchas veces hasta generando cortinas de humo que no permiten ver la realidad.
Pero como decíamos debe ser también valiente e incorruptible. Valiente para no ocultar lo que sabe o lo que cree saber, para profundizar en las cuestiones aún cuando estas rocen ámbitos de poder; sean estos políticos, económicos, sindicales o eclesiásticos. Incorruptible para que el valor de su información esté atado a los intereses de la gente para la cual el periodista debe trabajar antes que para cualquier otra fuerza que intente seducir o maniatar la noticia.
Imaginen ustedes a un médico que no se atreviera a decirle a su paciente que debe ser intervenido quirúrgicamente. Peor: imaginen a un médico accediendo al pedido de un tercero para que esta intervención no se haga o se realice erróneamente. Los efectos son atroces. La ética profesional sería pisoteada.
¿Es acaso distinto en el ámbito periodístico?
Diferentes experiencias han mostrado la función social que genera el periodismo responsable y valiente, hasta el punto que la ¨Verdad¨ provoca efectos no buscados por la función periodística.
Vienen a mi memoria los casos de:
- Rodolfo Walsh, cuando a través de su libro ¨Operación Masacre¨ (1957) llevó a la gente a través de una profunda investigación la realidad de como militares y civiles habían sido fusilados luego de la sublevación que quería reinstaurar el gobierno derrocado del Gral. Perón.
- El Caso Watergate, donde la información vertida por el Washington Post a través de sus periodistas Woodward y Bernstein hicieron temblar al mismísimo gobierno de Nixon hasta hacerlo renunciar. En este caso ni siquiera el poder del Presidente pudo evitar que el diario ganara la calle, ante la presión de censura.
- El Caso Armas a Perú y Croacia, en el que el periodista Daniel Santoro (Clarín) lleva a la luz una maniobra de más de 6.500 toneladas de exportaciones clandestinas de pertrechos bélicos, teniendo como agravante que en ambos países el gobierno argentino era garante de paz. Este caso llevó a prisión al ex presidente Menem y a varios de sus funcionarios; y aún sigue abierto para la Justicia.
- El caso GAL en España, cuando los periodistas Ricardo Arqués y Melchor Miralles descubrieron en la frontera vascofrancesa el lugar en que los miembros de GAL guardaban documentación y armas (1987). Este trabajo periodístico fue el punto de partida para que la Justicia investigara y pusiera bajo rejas al ministro del Interior de Felipe González, por estar éste vinculado a este grupo paramilitar que quería combatir a la ETA desde la clandestinidad.
- Un caso paradigmático de como la función del periodismo debe trascender la inmediatez, el hoy y ahora, lo dio el caso Ojos Vendados, por el que el periodista Andrés Oppenheimer logró un premio Pulitzer. El columnista del Miami Herald realizó un relato esclarecedor de como se movían, organizaban, lavaban su dinero en todo el Continente Americano mafias y poderosos. Para realizar este trabajo, contaba el mismo autor, el ¨volvió a los lugares por donde pasaron los periodistas para reconstruir desde cero, sin el compromiso de la inmediatez, historias que exigen paciencia, profundidad, más pruebas y nuevos testimonios¨. En sus escritos estuvieron involucrados Raúl Salinas de Gortari (hermano del ex presidente de México), el Citibank en varias oportunidades como herramienta para la movilidad de fondos de unos países a otros, el Federal Bank de Raul Moneta, el M.A. Bank de Aldo Ducler, el Cartel de Juarez, IBM y el Banco Nación de la Argentina; entre otros.
¿Que es lo que quiero mostrar con estos ejemplos? Que el periodismo ha comenzado a cumplir una función social de esclarecer, avizorar, alertar y despertar el interés de la justicia hechos sumamente importantes, y de no ser por la actitud periodística, ocurren en el mayor de los silencios.
Es importante aclarar que no debe el periodismo ocupar ni reemplazar ningún poder ya existente; pero sí debe estar atento para despertar la atención de la opinión pública y hacerle ver la realidad tal cual es y no la que con algunas distracciones tratan de evitar que vea.
Al final de esta nota quiero también alertar sobre lo peligroso que es también para la sociedad cuando la función periodística se corrompe o se doblega. Cuando su poder es utilizado, manipulado o aprovechado para generar información falsa, maliciosa o desvirtuada provoca terribles e irremediables daños que son muy difíciles de reparar.
Periodistas: ¡Adelante! Con responsabilidad, coraje y ansias de verdad. Feliz día.



