"Los Albañiles del Futuro", promesa de la escena local, acaba de editar su segundo EP, "Vacaciones". La nostalgia, los amigos y el sentido de pertenencia a una nueva generación del rock.
Es día de semana pero estamos tirados en el pasto al lado del lago de Parque Centenario, en Capital Federal. Matías se saca las zapatillas mientras Roy prepara el mate, Tomás entre risas y quejas cuenta los problemas que tuvo que pasar para llegar hasta el lugar. Seguramente una imagen así podría estar en una canción de "Los Albañiles del Futuro". Hablar con amigos de nada y a la vez de todo debajo de la luz de sol.
"Hace un tiempo me di cuenta que "Albañiles de Futuro", además de ser un nombre que llama la atención, tiene una conexión con las letras que escribe Roy, que hablan del tiempo y te evocan a momentos donde te gustaría estar. Tienen un sentido nostálgico", reflexiona Matías Genovés (20) mientras prende un cigarrillo: "Me parece que nos quedamos con eso de que no entendemos el mundo y no sabemos si lo vamos a entender porque no es muy fácil. Lo que si tenemos es una idea de las cosas que nos hicieron bien y a las que queremos volver. Hay algo de nostalgia pero también algo real porque el verano siempre vuelve y si no está lo podes generar vos".
Todo comenzó en un cambio de roles cuando Roy Douglas Buchanan (22), baterista natural, agarró la guitarra y el micrófono mientras Matías se descolgó el bajo para ir al sintetizador. Desde ese momento es Roy quien trae las ideas y Matías quien las termina de pulir. Aunque la formación recién se estabilizó ahora con Luciano Almada (28) en guitarra, Facundo Campagnoli en bajo (22) y Santiago Jorda (21) en batería, el concepto que querían para la banda tomó forma en los primeros ensayos: "La onda no es hacer algo complejo ni mostrarnos como fisuras. Hay una gran línea entre nuestra generación y la anterior, que sigue creyendo en eso de sexo, drogas y rock and roll. No nos representa", afirma Roy y Matías completa: "Por eso somos más introspectivos".
Con influencias de Mac Demarco y "Tame Impala" pero también con un toque "surfer", el segundo EP del grupo, "Vacaciones", fue producido por Pablo Rumi (Los Vatios), quien también había estado encargado de la primera producción de los chicos, "Verano": "Los dos discos están entrelazos pero no tienen nada que ver uno con el otro, son todos experimentos. Este disco me gusta pero también lo hicimos por el hecho de hacer, siempre grabar", explicar Roy y sintetiza un sentir del momento, donde el exceso de información y la urgencia de inmediatez hacen que uno tenga que estar siempre produciendo material nuevo para mantener cierta vigencia.
La sinceridad y la simpleza parecen una obsesión para las cabezas de la banda: "Las letras no mienten. No voy a hablar sobre que la policía me parte o sobre como escapo de gendarmería porque eso no me pasa. Hay bandas que hablan de eso copiando un modelo "yanqui" pero a la mayoría no les pasa", afirma Roy y Matías explica: "Ninguno de nosotros la pasó realmente mal, somos conscientes de eso. No vamos a mentir". Tomás Rossi (20), manager honorario y amigo del grupo también se expresa en ese sentido: "El mensaje que deja el grupo es bastante diferente al del resto. En el reggaetón flashan que viven en una mansión rodeados de minas y es super trucho. Si esa es su realidad son los únicos que la viven, nadie se va a identificar".
Aunque fueron parte de su formación musical y siguen estando en su lista de escucha, en ningún momento hablan de figuras como "Spinetta","Charly" o "Fito" Paez: "Los Albañiles" están al corriente de lo que pasa en la escena nacional ahora. Nombres como "Perras on the Beach", "Usted Señálemelo" o "El Mató a un Policía Motorizado" y "Las Ligas Menores" son parte de la discusión sobre los diferentes modos de encarar la música. En esa línea es imposible escapar a las denuncias de género que se llevan a cabo contra muchas bandas de rock últimamente: "Está habiendo una concientización, antes las bandas se aprovechaban de la situación, de la joda. El problema también está en idolatrar tanto a las personas, generan semi dioses" reflexiona Roy y profundiza: "Siempre hay que escuchar a la mina primero pero que haya un mecanismo para que se decida si pasó o no pasó porque si no se vuelve muy peligroso. Tiene que actuar la justicia, que recién ahí la sociedad te destroce".
Aunque la temática de las canciones no lo muestre, la actualidad política también interpela al grupo: "Voté otra cosa, sabía lo que iba a pasar. No es que tenía una lámpara de Aladino, pero un poco por leer sabes que si viene un gobierno neoliberal va a generar esto. El tipo de clase media sintió que porque podía comprarse un Gol, una heladera que tira cubitos de hielo y una televisión LED pertenecía a otra cosa. Macri ganó con el voto de obreros y maestras", dice Roy en un tono fatalista. "Ves videos de Bolsonaro y esperas que en los comentarios lo insulten pero te encontrás con que lo justifican. Hay mucho odio a los gobiernos populistas" piensa Matías. En la hora que dura la entrevista, un puñado de vendedores callejeros nos ofrecen sus productos. Medias, tortas, sanguches de milanesas y tentadores helados de palito para enfrentar el calor, una fotografía de la delicada situación económica del país que empuja a cada vez más personas al mercado informal.
A sabiendas de que el rock ya no es el mainstream de la juventud, Roy reflexiona: "Somos la contracultura, somos los "jedis" de la música. Los locos que nos gusta leer, escribir, hacer música y que no nos dejamos llevar por las pelotudeces porque nos instruimos. Y está re buena esa contracultura porque conoces gente re piola. Creo que las bandas pueden dar bocha de cosas, son las bandas las que levantan la bandera del aborto. No luchan con la letra, luchan con la acción. La música sirve para desconectarse porque estamos muy quemados por la realidad que estamos viviendo" y Matías le sigue: "Las bandas apoyan ideas que todos pensamos como el aborto o la separación de la Iglesia y el Estado, por ahí no en la música pero si en su comportamiento. La movida esta re politizada, nosotros estamos re politizados". En dicha clave, Tomás finaliza: "Con la situación actual del país, la basura constante del día a día hace que hablar de cosas como el amor o la amistad también se vuelvan importantes. Cuando todo es un desastre poder ver que la adolescencia también tiene que ver con eso está bueno".
El viento empieza a soplar, el sol se esconde entre las nubes y la temperatura baja; guardamos las cosas y emprendemos el regreso. No importa, "Los Albañiles" saben que falta poco para que llegue el calor del verano.
“Somos la contracultura, somos los “jedis" de la música", afirma Roy



