El Violeta, que llegó a cinco juegos sin victorias, igualó 1-1 frente a Quilmes, después de dejar pasar un primer tiempo muy favorable y no aprovechar varias oportunidades en el segundo tiempo. Protti abrió la cuenta a los 11 minutos y Blanco igualó a los 13 del complemento.
El tercer empate consecutivo en condición de local para Villa Dálmine dejó en evidencia cuestiones que a Felipe De la Riva le están costando corregir en su alineación: la efectividad en el área rival y los desacoples en la faz defensiva. Ayer los expuso Quilmes, que sufrió mucho el primer tiempo y que sin hacer demasiado logró llegar a la igualdad en el complemento para llevarse un punto de Campana.
El Violeta apostó por un juego vertical y vertiginoso e hizo bien, porque sus jugadores tienen esas características y porque el Cervecero mostró serias dificultades en el retroceso. Sin embargo, luego de abrir el marcador a los 11 minutos, no volvió a encontrar contundencia para aplicarle un segundo y hasta un tercer golpe a la visita en la primera parte. Así, le dio vida y lo pagó con el empate en el complemento, cuando Quilmes creció y emparejó el trámite, aunque sin poder evitar que Villa Dálmine siguiera sumando oportunidades de gol.
Por eso, como ante Morón el sábado anterior, la falta de contundencia vuelve a aparecer en el debe; de la misma manera que ese objetivo de terminar con el arco en cero, una situación que no conseguió en ninguno de estos cinco partidos que acumula sin victorias.
De esta manera, sigue sin poder despegarse realmente de Los Andes en los Promedios; sigue perdiendo terreno en la tabla de posiciones (anoche quedó 11º) y en su horizonte asoman más dudas que certezas, porque ya debe empezar a pensar en su complicada visita a Sarmiento de Junín al mismo tiempo que su entrenador dejó en claro que está seducido por la propuesta que le hizo Agropecuario de Carlos Casares.
EL PARTIDO
Villa Dálmine arrancó con los mismos nombres y disposición táctica que presentó ante Deportivo Morón, pero con la idea de que la pelota pase más por los pies de Molina, volcado sobre la izquierda. De hecho, antes de los diez minutos, los gritos de De la Riva eran claros en ese sentido para Miño y Jourdan, dos que suelen demorar en soltar el balón.
Sin embargo, el juego fue vertiginoso en su arranque, con transiciones muy rápidas, aunque con diferencias: el Violeta lanzaba mucha gente a campo contrario, mientras que el Cervecero lo hacía con sus puntas, comandados siempre por Imbert, y tratando de aprovechar los espacios que le dejaba el campanense.
Así, el inicio fue muy entretenido, porque encima aparecieron desacoples defensivos como, por ejemplo, las ya habituales dudas aéreas del local para defender su área (a los 3 minutos, tras un córner y varios rebotes, López despejó un remate de su compañero Ortiz que parecía tener destino de red).
Los problemas también los tenía la defensa visitante, con dificultades para tomar marcas, una situación que le costaría muy caro. A los 7, Protti avisó cuando no pudo conectar de lleno un centro de Alvacete desde la izquierda. Y cuatro minutos después, tras un desborde de Comachi sobre Ortiz por derecha, el ex Rosario Central no falló de cara al arquero Bilbao luego de que López pifiara al querer despejar el centro bajo dentro de su área chica, dejando el balón manso para la definición de Protti.
A pesar de la apertura del marcador, el juego no mermó en su ritmo. O mejor dicho: el Violeta no aflojó y fue por más, exponiéndose a las contras de Quilmes, pero también generando oportunidades muy claras ante un rival que no encontraba orden en el retroceso: a los 18, Sansotre se apuró al elegir el pase luego de meterse con facilidad en el área; a los 23, otro desborde de Comachi no terminó en gol porque falló Miño en su definición de zurda; y a los 28 Jourdan quedó de frente a Bilbao (tras un control con caño incluido sobre Max) y tenía todo a disposición para fusilarlo, pero enganchó mal el balón y se le fue inexplicablemente cruzado.
Con el correr de los minutos se acentuó el dominio de la propuesta de Villa Dálmine ante un rival que no reaccionaba. De hecho, de haber tenido mayor precisión en la ejecución de esa idea, sobre todo en las transiciones ofensivas, el equipo de nuestra ciudad podría haber aumentado la diferencia sin objeciones. Claro está: decidir en ese ritmo frenético elegido para atacar es más complicado y lleva a caer en errores de concepto (hacer "una de más" u optar por el pase incorrecto).
¿Quilmes? Ofreció muy poco y tuvo grandes dificultades para cruzar la mitad de cancha con claridad. Por eso apenas pudo generar una aproximación de riesgo: fue a los 44, en una contra que se inició por derecha y que terminó en la izquierda, donde Lluy (su tandem con Imbert fue lo mejor del Cervecero en la primera parte) encontró un resquicio para rematar y obligó a Dobboletta a reaccionar contra su palo derecho.
En el inicio del complemento, el visitante ocupó mejor los espacios en zona defensiva y a partir de ello fue creciendo y mejorando su predisposición a la disputa de "la segunda pelota". Así, a los 5, tras una recuperación rápida, Anselmo cruzó mucho su remate pisando el área. Y a los 13 llegó al empate en una jugada que nació de un error de Alvacete en un intento de pase a Jourdan. El ingresado Noble la llevó de izquierda a derecha y el lateral Lozano terminó cruzando un violento centro que Blanco cabeceó de manera muy poco ortodoxa para que la pelota entre flotada por sobre Dobboletta.
Sí, en una situación menos clara que muchas de las que tuvo el Violeta en la primera parte, Quilmes estableció el 1-1. Y se animó a jugar más seguido, especialmente en el sector que defendían con problemas Molina y Alvacete y donde se había volcado Imbert desde el ingreso de Noble.
La respuesta de los dirigidos por De la Riva fue rápida, pero con las mismas carencias en la definición que mostró en la primera parte: a los 16, al cabezazo de Protti solo le faltó potencia tras una gran maniobra de Miño por izquierda; a los 17 no llegó nadie por el segundo palo para empujarla tras un centro pinchado de Comachi; y a los 20, un gran remate de Jourdan fue desviado al córner con mucho esfuerzo por Bilbao.
Las situaciones para el Violeta siguieron surgiendo, especialmente por la vía aérea: Alvacete no decidió bien llegando con claridad por el segundo palo; Comachi no conectó de lleno un gran centro de Sansotre; y posteriormente, el violento testazo de Alarcón en el primer palo se fue pegado al ángulo izquierdo de Bilbao.
Por entonces, Villa Dálmine mostraba más ímpetu que fútbol y seguía sufriendo en los retrocesos. Incluso, a los 33, Ramiro López obvió un claro penal de Alarcón a Bruera y en la continuidad de la jugada, Dobboletta metió un manotazo salvador a un violento remate de Lozano.
El cierre mostró la desesperación por buscar la victoria del Violeta y también la falta de variantes tácticas y de nombres para conseguir ese objetivo: los dirigidos por De la Riva no modificaron nunca su libreto y los cambios no pudieron darles alternativas.
Con esa impotencia, los jugadores locales dejaron el campo de juego, al tiempo que el entrenador ofrecía una nota televisiva que le agregó mayor incertidumbre al presente del equipo de nuestra ciudad.
SÍNTESIS DEL PARTIDO
VILLA DÁLMINE (1): Juan Ignacio Dobboletta; Nicolás Sansotre, Fernando Alarcón, Cristian González, Juan Ignacio Alvacete; Federico Jourdan, Matías Ballini, Emanuel Molina; Mariano Miño; Ijiel Protti y Martín Comachi. DT: Felipe De la Riva. SUPLENTES: Juan Pablo Lungarzo, Marcos Martinich, Federico Recalde, Renzo Spinaci, Cristian Álvarez, David Gallardo y Marcelo Estigarribia.
QUILMES (1): Emanuel Bilbao; Raúl Lozano, Tomás López, Nicolás Ortiz, Braian Lluy; Cristian Zabala, Augusto Max, Mauro Bellone, Juan Imbert; Tomás Blanco y Federico Anselmo. DT: Marcelo Fuentes. SUPLENTES: Alan Ferreyra, Rodrigo Mieres, Agustín Bindella, Facundo Bruera, Matías Noble, Juan Larrea y Tomás Verón Lupi.
GOLES: PT 11m Ijiel Protti (VD). ST 13m Tomás Blanco (Q).
CAMBIOS: ST 10m Noble x Zabala (Q); 30m Verón Lupi x Anselmo (Q); 32m Estigarribia x Protti (VD) y Bruera x Blanco (Q); 35m Álvarez x Miño (VD) y Gallardo x Molina (VD).
AMONESTADOS: Jourdan y González (VD); Lozano, Max, López y Zabala (Q).
CANCHA: Villa Dálmine.
ÁRBITRO: Ramiro López.
LA BRONCA DE LOS JUGADORES VIOLETAS AL DEJAR EL CAMPO DE JUEGO
MARIANO MIÑO INTENTA PASAR ENTRE DOS DEFENSORES DE QUILMES
LA DEFINICIÓN DE PROTTI EN LA APERTURA DEL MARCADOR TRAS EL CENTRO DE COMACHI.
ESTIGARRIBIA INGRESÓ EN EL FINAL, PERO NO TUVO OPORTUNIDADES DE GOL.
DE LA RIVA PRESIONA CON LA OFERTA DE AGROPECUARIO
Terminado el partido, el entrenador de Villa Dálmine no salió directamente hacia los vestuarios, sino que accedió al pedido del periodista de TyC Sports Ezequiel Fretes para una nota breve en que la se refirió a la oferta que tiene de Agropecuario: "Es una negociación entre tres partes que todavía no se definió. Si esto se da es porque todas las partes salen beneficiadas, inclusive Villa Dálmine", señaló Felipe De la Riva, quien luego agregó: "Los técnicos estamos acostumbrados a que cuando los dirigentes quieren nos echen, pero también hay que acostumbrarse a que uno se quiera ir, sobre todo cuando te deben mucha plata. Igual, con Dálmine estoy muy contento".
De esta manera, el uruguayo presiona para una posible salida hacia Carlos Casares (desde donde habría recibido una importante oferta, aunque también suena Walter Otta como candidato), pero también presiona para que el Violeta afronte "problemas económicos" (así los definió) que mantiene con él. "El club no me los soluciona", reclamó luego en diálogo con FM Santa María.
EL ENTRENADOR VIVIÓ INTENSAMENTE EL PARTIDO ANTE QUILMES. ¿FUE EL ÚLTIMO EN CAMPANA?
#Imágenes | Los once titulares de Villa Dálmine en la igualdad 1-1 frente a Quilmes. pic.twitter.com/g1cgvh5fj1
— Club Villa Dálmine (@VillaDalmineOK) 21 de octubre de 2018
#Imágenes | Ijiel Protti puso el 1-0 parcial a favor de Villa Dálmine y llegó a cinco goles en el campeonato. pic.twitter.com/ELRRfEmJD2
— Club Villa Dálmine (@VillaDalmineOK) 21 de octubre de 2018



