En un partido chato, el Violeta sumó su cuarto empate consecutivo como local y llegó a siete juegos sin victorias. Lo positivo: cortó una racha de seis encuentros recibiendo goles. En la próxima fecha visitará a Ferro Carril Oeste.
El regreso de Walter Nicolás Otta a la conducción técnica de Villa Dálmine terminó ayer su primer capítulo con un empate sin goles como local frente a Brown de Adrogué. Una igualdad que está dentro de lo esperado, porque "Nico" apenas tuvo cuatro días de trabajo con el plantel; porque se sabía que uno de sus principales objetivos es otorgarle mayor solidez defensiva a este conjunto; y porque enfrente estaba un rival ordenado, que sabe a lo que juega y que siempre se mostró cómodo con la posibilidad de llevarse un punto de Campana.
Por ello, hacer un análisis estricto del "toque Otta" que ofreció anoche el Violeta es todavía prematuro. Lo que quedó claro es que el cordobés consiguió que el equipo tenga mucho más equilibrio con el ingreso de Federico Recalde para trabajar en la zona media junto a Matías Ballini. Como punto de partida es muy importante para un conjunto que había recibido diez goles en sus últimas seis presentaciones y que no había podido terminar con el arco en cero en ninguna de ellas.
Así, ayer, Villa Dálmine cortó esa racha negativa. Pero extendió otras: acumula cuatro empates consecutivos como local y llegó a siete encuentros sin victorias en el campeonato, por lo que tampoco logra despegarse de la zona baja de la tabla de los Promedios.
En la próxima fecha, el Violeta tendrá otro difícil compromiso, aunque siempre motivante: visitar a Ferro Carril Oeste en Caballito. Un escenario ideal para cortar su seguidilla de cotejos sin triunfos y revertir este momento que arrastra desde aquel increíble empate que Mitre de Santiago del Estero le robó en Campana por la tercera jornada.
EL PARTIDO
En su primer compromiso de este nuevo ciclo, Walter Otta realizó dos modificaciones respecto al encuentro de la fecha pasada ante Sarmiento de Junín. Una fue en defensa: retornó Alvacete al lateral izquierdo y pasó Martinich como segundo marcador central, repitiendo la defensa que inició el campeonato. Pero la modificación más importante estuvo en el mediocampo: ingresó Federico Recalde en lugar de Jourdan para solidificar el bloque defensivo y trabajar cerca de Ballini. Esta modificación táctica acarreó otra: Molina comenzó volcado sobre la derecha, mientras que Miño dejó el sector central para jugar sobre la izquierda y completar un esquema 4-4-2 con Protti y Comachi como delanteros.
Esta nueva propuesta táctica del Violeta apuntaba a buscar equilibrio en la mitad de la cancha y a tener mejores respuestas en la transición defensiva. En contrapartida, le restó vértigo al estilo que arrastraba el equipo en relación a lo que planteaba Felipe De la Riva. Y a pesar de las escasas horas de trabajo ("Nico" asumió el lunes), el conjunto de nuestra ciudad logró asumir el protagonismo en el arranque y contar con mayor predominancia territorial. Pero ante un rival que se plantó con mucho orden, preparado para no regalar espacios y ofrecer batalla en la mitad de la cancha, al conjunto de nuestra ciudad se le hizo difícil profundizar sus movimientos.
En ese aspecto, la conducción recaía sobre Molina, aunque la búsqueda más frecuente fueron pases largos para las diagonales hacia afuera de Protti y Comachi. De hecho, Otta felicitó en reiteradas ocasiones a quienes hacían esos lanzamientos (especialmente a Alarcón).
Sin embargo, esas intenciones no prosperaron y el trámite del cotejo se fue trabando cada vez, algo previsible en la previa, porque la visita, que llegaba acomodado en la tabla y sabiendo de las necesidades de Villa Dálmine, apostó de alguna manera a ese desarrollo. Así, las llegadas a las áreas fueron escasas y sin terminar en peligro para los arqueros. Por eso, lo más llamativo de la primera parte terminó siendo el codazo que Ortiz le aplicó a Comachi (quedó sangrando) entre agarrones adentro del área.
En la segunda parte, aunque el juego fue más fluido por momentos, predominó la misma tónica de la primera mitad, por la capacidad de uno y otro para cortar los avances del rival y por la incapacidad de uno y otro para ser preciso y desequilibrar de tres cuartos de cancha en adelante.
En ese marco, la chance que tuvo el Violeta a los 20 minutos fue inmejorable: el córner lo ejecutó Molina desde la izquierda, Protti la bajó y entre varias camisetas de Brown ganó Martinich, quien pisando el área chica intentó cambiarle la dirección al balón, pero no pudo con el achique de Ríos (tapó con las piernas).
El ingreso de Jourdan por Miño para jugar por la derecha le dio cambio de ritmo al equipo de nuestra ciudad, que perdió por lesión a Comachi, su hombre más activo en los últimos metros (fue reemplazado por Estigarribia).
Para los últimos minutos, Otta buscó mejorar la circulación y la elaboración y mandó a la cancha a "Jopito" Álvarez por Recalde, pero la apuesta, aunque positiva, no le alcanzó para torcer el rumbo de un encuentro que desde muy temprano pintó para 0-0.
SÍNTESIS DEL PARTIDO
VILLA DÁLMINE (0): Juan Ignacio Dobboletta; Nicolás Sansotre, Fernando Alarcón, Marcos Martinich, Juan Ignacio Alvacete; Mariano Miño, Federico Recalde, Matías Ballini, Emanuel Molina; Ijiel Protti y Martín Comachi. DT: Walter Nicolás Otta. SUPLENTES: José Castellano, Cristian González, Federico Jourdan, Renzo Spinaci, David Gallardo, Cristian Álvarez y Marcelo Estigarribia.
BROWN DE ADROGUÉ (0): Martín Ríos; Leonardo Zaragoza, Ignacio Boggino, Enzo Ortiz, Ignacio Liporace; Marcelo Lamas, Iván Silva, Juan Olivares, Alberto Stegman; Leandro Garate y Nicolás Benegas. DT: Pablo Vicó. SUPLENTES: Sebastián Anchoverri, Emir Faccioli, Matías Cortave, Adrián Maidana, Maximiliano Ferreira, Germán Herrera y Lautaro Mesa.
GOLES: no hubo.
CAMBIOS: ST 9m Faccioli x Boggino (B); 16m Jourdan x Miño (VD); 27m Mesa x Benegas (B); 31m Estigarribia x Comachi (VD); 34m Álvarez x Recalde (VD); 37m Herrera x Stegman (B).
AMONESTADOS: Comachi y Sansotre (VD); Silva, Stegman, Ortiz y Benegas (B).
CANCHA: Villa Dálmine.
ÁRBITRO: Luis Álvarez.
Marcos Martinich tuvo la chance más clara del partido, pero se la tapó el arquero Ríos
Ijiel Protti, el goleador Violeta, no pudo gravitar y no contó con chances de gol.
Matías Ballini corta un balón en el mediocampo
En su regreso,Otta alentó permanentemente a sus dirigidos
Fede Recalde volvió a ser titular y le dio más equilibrio al medio Violeta
#Imágenes ?? | Luego de su primer ciclo donde dirigió 135 partidos y obtuvo el ascenso a la Primera B Metropolitana en 2012, Walter Nicolás Otta volvió a Villa Dálmine para dirigirlo esta vez en la Primera B Nacional.#DeVueltaEnCasa. #VamosViola. pic.twitter.com/7h0JqqR2VJ
— Club Villa Dálmine (@VillaDalmineOK) 3 de noviembre de 2018



