La Auténtica Defensa entrevistó a Fernando Peirano, ex Subsecretario de Políticas del ex-Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación, y a Lía Fernández, Secretaria General de Suteba Campana.
El presupuesto nacional destinado a la Educación será en 2019 equivalente al 80% del percibido este año, y en el caso de la Ciencia y Tecnología su estructura se reducirá al 70% de los recursos recibidos este año. Es decir, las partidas perderán entre un -20% y un -30% de su poder de compra. Es una señal clara de la importancia que otorga el proyecto político de Cambiemos a la inversión pública en estas áreas, es decir al acceso que todos podemos tener a ellas.
Consultamos a Fernando Peirano, ex Subsecretario del ex Ministerio de Ciencia y Tecnología y profesor especializado en la materia en la UBA y Universidad de Quilmes. Según sus palabras, los sistemas nacionales de ciencia y tecnología dependen una "acumulación secuenciada y progresiva de esfuerzos que rinden en largo plazo", en ese sentido destacó que el ajuste presupuestario para 2019 cierra un ciclo de "destrucción de capacidades, que tienen atrás líneas de evaluación y gestión". Observó que la situación actual es límite y que una profundización en la dirección macrista acarreará pérdidas muy difíciles de reparar. Mencionó como un hecho simbólico el cambio de renago de Ministerio a Secretaría de Ciencia y Tecnología, "lo cual es una señal que desestimula cualquier impulso en el sentido de la I+D".
Le pedimos a Fernando que mencionara tres recortes o cambios relevantes encarados por la gestión de Cambiemos. En primer lugar se refirió a la interrupción de un programa de subsidios con excelente reputación como eran los Aportes No Reembolsables (ANR) del Fontar que otorgaban ayudas de hasta USD 200.000 a 500 empresas con proyectos de innovación. "El gobierno decidió reemplazarlos por ´créditos fiscales´, que como herramienta de política tienden a financiar proyectos menos audaces que los subsidios". Los créditos podrían haberse adicionado a los subsidios, forteleciendo el desarrollo en I+D. Los subsidios del Fontar financiaban especialmente a PyMEs dedicadas a producir máquinas, equipos médicos, autopartes; en segundo lugar: software, químicas vinculadas al campo y por último alimentos.
Un segundo aspecto que señaló Peirano fue la "fuga de cerebros" que su opuso a la repatriación experimentada durante el kirchnerismo: "habían vuelto al país cerca de 1.000 profesionales altamente especializados hasta el año 2015, mientras que no suman más de 5 repatriados entre 2017 y 2018". Agrega: "en Conicet no hubieron despidos pero se redujo a la mitad los cupos de ingresos y cambiaron las condiciones, además se recortaron casi íntegramente las partidas asignadas al financiamiento de proyectos o iniciativas importantes en I+D, al tiempo que la devaluación encareció todos los cotos". Por último, el especialista se refirió a la anulación de la Ley de Software, que promovía estándares de calidad en un sector altamente competitivo "que congrega unas 4.000 empresas, 100.000 empleos y exportaciones por USD 1.700 millones anuales". La decisión fue repudiada públicamente por la asociación empresarial del sector. La Ley fue reemplazada por otra que abarca a "sectores basados en conocimiento", como los call center y las auditorías.
En la reunión que mantuvimos con la referente local de Suteba, Lía Fernández, destacamos dos acontecimientos "inéditos" del macrismo: el cierre de escuelas (la dictadura cerró universidades, y por motivos ideológicos no de eficiencia) que cercena el derecho comunitario a recibir educación en 20 instituciones de zonas vulnerables (rurales e isla): el accionar de los gremios impidió el cierre de la cercana escuela de San Fernando; el gobierno también quitó una de las lanchas de movilidad aumentando en dos horas los ya prolongados viajes de los maestros. En segundo lugar, Lía calculó más de 150 sumarios elevados a directivos cuyo plantel se adhiere en su totalidad a los paros y cierran la institución. Jamás visto. El gobierno de María Eugenia Vidal tiene una pésima relación con los gremios.
"Plantean reformas pero nunca nos consultan o convocan a dialogar a quienes tenemos experiencia de trabajo en las escuelas y conocemos las problemáticas". Entre esas reformas, menciona: cierres de cursos con bajas matrícula (lo cual no debería hacerse en las escuelas carenciadas de los barrios), cierres de bachillerato de adultos (que reemplazaron con los CENS, fruto de la resistencia sindical), cierre de institutos de educación especial y su pase a escuelas normales con un "maestro integrador", recorte de horas en los institutos de formación y escuelas técnicas. "Todo ello pone en riesgo puestos de trabajo docente". En cuanto a la capacitación docente que era antes encarada por nuestros profesionales desde la Dirección de Escuelas, actualmente es brindada por ONGs privadas que quitan recurso y trabajo a los docentes.
Por último conversamos con Lía sobre el ajuste en paritarias. "La gobernadora Vidal se toma del Art. 10 de la Ley de Financiamiento y lo malinterpreta: este dice que en ningún caso el sueldo inicial docente podrá estar por debajo del salario mínimo vital y móvil; para Vidal desde este año sólo si se diera un caso semejante el gobierno accederá a negociar paritarias". Las cuales además vienen perdiendo con ventaja con una inflación del 41% anual.
Lía Fernández, referente local de Suteba



