A sus 34 años, Josué Viera Veneziani volvió a competir en las "grandes ligas" del remo argentino después de 17 años. De adolescente fue campeón argentino, sudamericano y miembro de la Selección Nacional. En 2017 lo hizo de nuevo como Master; en este 2018 fue bronce en Senior; y en 2019 irá por el oro. Mientras tanto, su hijo Tobías sigue creciendo en el remo promocional.
Terminó la edición 2018 del Campeonato Argentino de Remo y para el Campana Boat Club, que no tuvo una gran performance, una de las mejores noticias fue el regreso al remo de alta competencia de Josué Viera Veneziani. El "Melli" es poseedor de un gran currículum deportivo y fue uno de los símbolos de aquel fenomenal equipo de Javier Murillo de finales de los 90. Pero ahora regresó y lo hizo de gran forma: colgándose una medalla en una de las pruebas más duras de todos los campeonatos nacionales. Y con la particularidad de haberlo logrado en dos terrenos desconocidos para él: el single scull y el peso ligero.
Viera Veneziani terminó el Campeonato Argentino en la tercera posición de los singles peso ligero senior, una prueba que contó con 12 atletas inscriptos y que tuvo en la posición 1 y 2 a dos remeros de la Selección Nacional: Alejandro Colomino (que ganó las últimas seis ediciones) y Matías Boledi. Detrás del campanense quedaron remeros como Marcos Cabrera, del Club Náutico Zárate, que representó a Argentina este mismo año en la Royal Canadian Henley Regatta, en la que obtuvo la medalla dorada, y como Federico Valenzuela, de La Plata, también con pasado cercano en el Equipo Nacional. Por eso, tras este asombroso resultado, Viera Veneziani queda directamente bajo la lupa del Cuerpo Técnico Nacional
"Gracias a Dios tuve la posibilidad de volver sabiendo que no cualquiera puede hacerlo", remarca Josué en diálogo con La Auténtica Defensa. "Quiero agradecerle especialmente a mi familia, porque sin el apoyo de ellos se hubiese dificultado muchísimo. Y a mi entrenador Gustavo Hereñú, que se la jugó al entrenar a un tipo ya master. Y recalco nuevamente el apoyo de mi familia, que obviamente si ellos no hubiesen conocido este deporte (su esposa, Noelia González, también fue parte del equipo de Murillo en los 90 y también integrante de la Selección Nacional), no sé si me hubieran podido aguantar este año", agregó el Melli.
-¿Qué te llevó a tomar la decisión de volver a remar en la categoría oficial?
-Todo surgió después del Campeonato Argentino 2017 que lo corrí como master strokeando el ocho masculino del CBC (NdR: stroke es la posición 8 del bote, el remero que marca el ritmo de la regata, cuyo asiento es el más cercano a la popa del bote). Ganamos una gran regata. Ahí se me puso en la cabeza esa loca idea de que físicamente estaba para más y, obviamente, también sentía que me había quedado pendiente haber seguido progresando cuando era pibe.
-¿Qué es lo más lindo y lo más difícil o feo de remar en alta competencia siendo adulto?
-Lo lindo es que ya te conocés, sabés físicamente hasta dónde podés dar, en qué nivel te encontrás, y lo más importante es que entrenás responsablemente. Es decir: entrenás sin buscar ningún atajo o excusa. Porque sabes que no tenés tiempo como para perderlo. Lo más feo es que tenés que estar dispuesto desde el día cero a entrenar cargando con todas las responsabilidades que significa tener una familia, trabajo y demás.
-¿Cuál era el objetivo en cuanto a resultados antes de correr LM1x en el CAR-2018?
-Mis expectativas siempre fueron estar entre los primeros tres. Definitivamente en mi cabeza no cabía otro puesto. Aunque no lo parezca, soy muy exigente conmigo mismo, al punto de que a veces no disfruto o no logro ver todo lo que hice o dejé en el camino. Así que para este año cumplí al menos con mis expectativas.
-¿Qué objetivos tenés en mente para el año 2019?
-Para el 2019 tengo todos los cañones apuntados a ganar el CAR. Sé que no es fácil, pero Dios mediante no es imposible. Creo que eso ya lo dejé demostrado.
-¿Soñás con regresar a la Selección Nacional?
-Obvio que sí. Siempre lo tengo como objetivo principal.
-¿Así como sucedió que Sol Ordas y Dolores Amaya, hija y madre, remaron juntas en oficiales e incluso ganaron una regata, ¿fantaseás con un día remar con Tobías?
-¿Y por qué no? Sueño con poder formar un bote de conjunto con mi hijo (NdR: Tobías, uno de los más promisorios remeros del pre-equipo del Campana Boat Club). Y creo que no estoy tan lejos de eso. Es algo de lo cual estaría súper orgulloso. Y ahí ya estaría para retirarme feliz (risas).
-¿Cómo ves al remo nacional, a nivel selección?
-Te lo cuento cuando esté ahí adentro… (risas). Si un NN llegó a estar entre los tres primeros singlistas de un CAR, sin ser singlista, ¡es para pensar!
“PARA EL 2019 TENGO TODOS LOS CAÑONES APUNTADOS A GANAR EL CAR. SÉ QUE NO ES FÁCIL, PERO TAMPOCO IMPOSIBLE", ASEGURA EL MELLI.
JOSUÉ Y SU RECIENTE MEDALLA DE BRONCE EN EL CAR 2018. LA LOGRÓ EN DOS TERRENOS DESCONOCIDOS PARA ÉL: EL SINGLE SCULL Y EL PESO LIGERO.



