En la Argentina, una de cada tres muertes es de origen cardiovascular y el infarto agudo de miocardio (IAM), con más de 50.000 registros al año, es una de sus presentaciones más agresivas y frecuentes: produce anualmente 15.272 muertes (2011), de las cuales 5.606 corresponden a personas menores de 70 años.
Según las estadísticas, el 90% de los infartos se ocasiona por uno o varios de los siguientes factores de riesgo: tabaquismo, obesidad, Diabetes, sedentarismo, dislipemias e hipertensión arterial. En el caso de los pacientes hipertensos, tienen 4,6 veces más probabilidades de sufrir un infarto agudo de miocardio.
¿Por qué es tan importante cuidar nuestro corazón? Porque actúa como una bomba que impulsa la sangre hacia los demás órganos, tejidos y células del organismo. Además, la sangre bombeada por el corazón suministra oxígeno y nutrientes a cada célula y recoge el dióxido de carbono y las sustancias de desecho producidas por esas células, pero si el flujo de sangre al corazón disminuye o se detiene, o el ritmo de los latidos se altera, podría peligrar la vida. En este sentido, podemos decir que el corazón es como el motor de un auto: la forma en que se trate determinará cuánto tiempo funcionará y de qué manera.
La Dra. María Valeria El Haj, Directora Médica de vittal, describe los principales ejes que debemos tener en cuenta de cara a los próximos dos encuentros del superclásico entre Boca y River por la final de la Copa Libertadores de América: 1. Mantener la toma de medicamentos prescriptos y respetar los horarios / 2. Descansar mínimo 8 horas. Si es necesario, tomar una siesta / 3. La alimentación es clave: no agregar sal a las comidas y evitar exceso de alcohol / 4. Tomarse todo con la mayor calma posible / 5. Ante un dolor de pecho o alguna sensación desconocida en el cuerpo se debe consultar al médico de manera urgente / 6. Vigilar la tensión arterial.
Además, describe los principales ejes que debemos tener en cuenta para mantener nuestro corazón fuerte y sano:
1. Hacer ejercicio. Realizar ejercicio aeróbico (caminatas rápidas, trote o ciclismo) por lo menos tres veces por semana durante 30 minutos es esencial para fortalecer el corazón. La actividad física por períodos cortos que juntos sumen 30 minutos por día es tan beneficiosa para la salud como la práctica continua.
2. Llevar una dieta balanceada. Seguir una alimentación equilibrada puede ayudar a disminuir tres de los principales factores de las enfermedades del corazón: colesterol elevado, hipertensión arterial y exceso de peso. Los hábitos saludables incluyen limitar el consumo diario de sal e incorporar frutas, verduras, cereales, carnes magras y pescado a la dieta. Se aconseja asimismo reducir la ingesta de grasa (especialmente grasa saturada) y colesterol (carnes rojas, grasas, leche entera, quesos elaborados con leche entera, huevos, platos a base de crema y postres que contengan mucha grasa).
El exceso de colesterol en sangre que se acumula en las paredes de las arterias es un factor determinante en la aparición de la enfermedad cardiovascular. La prevención es algo tan sencillo como comer de forma saludable, controlar el peso y hacer ejercicio físico. En los casos que así se requiera, se dispone actualmente de una amplia variedad de fármacos que regulan los niveles de colesterol.
3. Consumir alcohol de forma responsable. Excederse de un consumo moderado de alcohol puede ocasionar problemas relacionados con el corazón, tales como presión arterial alta, accidentes cerebrovasculares, latidos irregulares y cardiomiopatía (enfermedad del músculo cardíaco). Las calorías del alcohol a menudo aumentan la grasa corporal, lo cual puede, a su vez, incrementar el riesgo cardiovascular. Es por eso que se recomienda siempre beber de forma moderada.
4. Evitar el estrés. En los momentos de estrés, el corazón se acelera y aumenta la presión arterial. Cuando esto sucede, el corazón necesita más oxígeno. El estrés también puede dañar las arterias debido a una mayor producción de hormonas y a un aumento del flujo sanguíneo, empeorando las enfermedades del corazón.
5. Descansar bien. Las personas que no logran conciliar bien el sueño tienen un alto riesgo de sufrir taquicardias. Además, el dormir males un círculo vicioso, ya que genera una sensación de ansiedad que puede conducir a hábitos alimenticios poco saludables.



