La construcción de unidad política, la diversidad de género, y la ciudad. Lucía Di Fino, Licenciada en Psicología e integrante de Vamos Campana, comenta su mirada como militante. "Estamos pasando por un falso paradigma o postulado que diría más o menos así: ‘Para ser uno, se tiene que anular al otro’. Y la cosa no sé si es exactamente al revés, pero sí diferente", señala.
"Mi llegada a la participación y la actividad política, creo que tienen que ver con tres momentos que tengo muy marcados. El primero fue en la adolescencia, cuando tenía 15 años, cuando mi papá me da a leer Nunca Más, el informe de la CONADEP. Fue una toma de conciencia importante para mí, y a partir de ahí empecé a participar en marchas, por ejemplo, pero en forma independiente. Después durante mi vida universitaria, promediando la carrera de psicología, conocí a una amiga ultra peronista, que me abrió la cabeza a las ideas del peronismo. Yo siempre tenía más empatía con las ideas socialistas y tenía cierta ignorancia con la historia del peronismo. Y ya sobre el final de la carrera comencé a participar más de una manera inorgánica, más o menos en el año 2004, cuando me vinculo a las ideas de Nuevo Encuentro. Digo que participaba inorgánicamente, porque las cosas estaban más o menos garantizadas. Cuando perdemos la elección en 2015, tengo la necesidad de hacer algo al respecto. El referente de Nuevo Encuentro en Campana era Alejo Sarna. Así llego más o menos a integrar Vamos Campana", comenta Lucía Di Fino (38), Licenciada en Psicología y madre de una bebé de 4 meses.
-¿Cuál es su campo de acción en Vamos Campana?
-No sé si definirlo así, como campo de acción, pero me interesa la cuestión de género. De hecho, Nuevo Encuentro tiene una impronta bastante de vanguardia, en lo que es la perspectiva de género, donde se considera a las mujeres desde un lugar que tal vez en las estructuras más tradicionales es más difícil de encontrar.
-¿Cómo ve a la ciudad desde esa perspectiva?
-El año pasado hubo una convocatoria desde distintos colectivos, para el 25 de noviembre, que es el Día internacional de la No Violencia contra la mujer. Y participaron distintas organizaciones, partidarias y no, por ejemplo. Es decir, como que cada vez hay más gente vinculada al feminismo en la zona y eso es muy bueno. Se hizo una marcha grande para el 8 de marzo… un poco es el reflejo de lo que está pasando a escala provincial y nacional. Lo que fue la marea verde este año para el tratamiento del proyecto de la Ley de Interrupcción Voluntaria del Embarazo fue todo un hito, más allá del resultado de la votación. Después, me parece que en Campana debería haber un poquito más de inclusión. Celebro la iniciativa de pintar una senda peatonal con los colores LGBT, pero la cuestión debería trascender eso. El tema del cupo Trans, creo que debería implementarse de una vez por todas. El promedio de vida de ellas es de sólo 35 años, y eso tiene que ver con la imposibilidad de poder insertarse en el mercado formal del trabajo, por ejemplo, y tener que vivir en la marginalidad. Tal vez, para algunas personas este no será un tema urgente. Pero para el colectivo Trans sí es urgente, y lo es desde hace años.
-Usted acaba de ser madre, ¿qué mirada tiene sobre ese proyecto de Ley de Interrupción del Embarazo?
-Elegí ser madre a mis 37 años, en un contexto de relación de pareja en el que los dos quisimos eso. Y luego de esta experiencia, la de ser madre, estoy más convencida aún que la interrupción del embarazo tiene que ser legal. Ese lema que dice: "la maternidad será deseada, o no será". No son palabras huecas. Atravezás el puerperio te das cuenta de que si no hay algo de deseo que te convoque en esa tarea, es bastante duro. Si te obligan a eso, es realmente una tortura. Después, con mi bebé en brazos, espero que ella no tenga que pasar por la experiencia de un aborto. Pero sí deseo que si tiene que pasarlo, que pueda sobrevivir a eso, y en las mejores condiciones, y que pueda elegir ella lo que quiere o no para su vida. Es decir, que pueda planificar su vida, su familia y su sexualidad de acuerdo a su deseo.
-Pasando a la política propiamente dicha, ¿la unidad en la ciudad es una quimera?
-Es difícil pero no imposible. Creo que la urgencia de la situación para el vecino de a pie que tiene dificultades para pagar las cuentas y llenar la heladera, nos apura y nos empuja a que intentemos la unidad. Es el momento de discutir política hacia el interior de las organizaciones, con los compañeros. Si todos pensáramos igual, habría una sola organización y todos estaríamos encolumnados detrás de ella. Si hay tantas organizaciones diferentes dentro del campo nacional y popular es porque hay diferencias. Eso bajado a nivel local, desde Vamos Campana, me doy cuenta que no somos muy queridos o muy bien recibidos en algunos ámbitos de militancia.
-¿Y por qué piensa que es así?
-No hay una sola razón, pero posiblemente se trate primordialmente de una gran resistencia de algunos sectores a una renovación de las prácticas políticas, y hablamos de estructuras difíciles de conmover. Pero también pienso que la coyuntura nos empuja a hacer el esfuerzo y ensamblar. Yo vengo del campo de la psicología, y me parece que estamos pasando por un falso paradigma o postulado que diría más o menos así: "Para ser uno, se tiene que anular al otro". Y la cosa no sé si es exactamente al revés, pero sí diferente. Tenemos que ser todos, y todos tienen que coexistir y enriquecernos para poder sacar esto adelante, porque realmente nos están llevando a una debacle importante. Entonces, no pasa por rivalizar con el compañero, sino por reconocer la diferencia y ponerla a jugar para que nos enriquezca y para que saquemos algo mejor de eso. Eso incluye poder aprender lecciones de la vieja política, también, en la medida que tenga que ver con formas de ayudar al otro, claro. Muchas veces nos perdemos en internas y en cuestiones que tienen que ver con el mundillo político, y a verdad es que al vecino de a pie esas cosas no le llegan ni le interesan porque está preocupado por otras cuestiones más urgentes.
-¿Qué rescataría y que criticaría de la gestión de Abella?
-¿Qué rescataría…? (pausa) Desde lo marketinero, son muy efectivos y claramente en un sector de la población eso prende. Por lo demás, creo que son el fiel reflejo de lo que es el gobierno macrista a nivel nacional. No creo que estén tan cerca del vecino como dicen estar. La nueva Fiscal e Impositiva es un reflejo de eso. Está muy difícil para el comerciante local la cosa en Campana. Esta gente no toma conciencia de que estamos atravesando una de las crisis económicas de las más complicadas que se recuerden. No todos los comerciantes tienen espalda para seguir esperando el rebote, y no veo que desde el Gobierno Municipal se esté leyendo eso como para aliviar un poco al comerciante promedio de la ciudad. Gente que, además de contribuyente, es tu vecino. ¿Se entiende?
“Luego de esta experiencia, la de ser madre, estoy más convencida aún que la interrupción del embarazo tiene que ser legal", asegura Di Fino.



