Hacía un rato largo que estábamos cada uno en lo suyo sentados en la mesa de Koval. El Perro fanático con sus diarios, que lee de pé a pá; yo relajado mirando hacia afuera, pensando en lo raro que está el clima, 7 grados hacía a la mañana y la máxima para éste domingo es tan solo 23.
Es linda la Rocca los domingos a la mañana. Estaba todo tan tranquilo afuera y silencioso que de pronto se escuchó la bocina de un barco tan fuerte, que hasta los vidrios vibraron. "Otro barco que se va... Dos por tres veo pasar a los embarcados que bajan a la ciudad, quien sabe de qué nacionalidad y pienso: ¿Cómo será esa vida arriba de un barco, surcando mares, muchas veces pasando días y días sin tocar tierra?" dije, rompiendo el silencio de la mañana e interrumpiendo al Perro en su concentrada lectura.
"Navegar no me seduce ni un poquito. Volar, menos. Aunque vos sabés que he viajado bastante, pero eso de andar por el aire o lo que vos decís, por el agua; me pone nervioso... El hombre fue hecho para caminar con los pies sobre la tierra" dijo el Perro mostrando una de sus fobias.
"Pensaba el otro día en el Seabed Constructor, ese barco lleno de tecnología que buscó al ARA San Juan y lo encontró. Más de 60 días de navegación en alta mar, en un mar que dicen es bien bravo, a más de un día de distancia de cualquier puerto. Estas en medio de la nada..." expresé, pensándome allí con los pies sobre la borda y la mirada puesta en el infinito del horizonte marino.
"Ocean Infinity... lindo nombre para ponerle a una compañía" dijo mi compañero de mesa, sacando el diario del medio entre su mirada y la mía, como adivinándome el pensamiento al hablar de Infinity (infinito), por las casualidades esas que pasan todo el tiempo (o me pasan a mi) que pienso una palabra y por la tele o por la radio al ratito la dicen. "¿Sabés algo de esa empresa, vos que andás siempre por internet perdiendo el tiempo? Porque yo estuve conversando con alguien que corta el bacalao en la Marina y me tiró una data impresionante sobre los piratas esos..."
"¿Así que perdiendo el tiempo? ¡Informándome!" le dije con vehemencia. "¿Por qué piratas? Los tipos arriesgaron 100 lucas verdes diarias y si no encontraban nada, alpiste. Ahora que encontraron el submarino no les querés pagar? Son casi 8 palos verdes, 7 y medio creo, que van a cobrar. Se los ganaron ¿no?"
"¿Arriesgando? Mirá el zurdito defendiendo a los ingleses... Porque esta empresa es inglesa con filial en EEUU. ¿Eso no lo dice tu internet? A ese barco el año pasado lo echaron de Islandia, papá. El Seabed Constructor decía que buscaba un buque de carga alemán hundido en la Segunda Guerra. El SS Minden. El gobierno islandés autorizó la búsqueda, pero le llamó la atención que buscaran un carguero del que se sabe poco y nada. Así que lo dejaron navegar sus aguas territoriales pero sin perderles pisada. ¿Y sabés que pasó?" me sorprendió el Perro. ¿Qué podía saber yo de lo que pasa en Islandia?
"Resulta –continuó- que la sospechosa navegación en círculo provocó que el gobierno enviara su la guardia costera, lo interceptara y lo trasladara escoltado hasta el puerto más cercano. Una vez allí, se procedió a indagar a la tripulación e investigaron la información recabada y... ¡Bingo!: el barco estaba en plena tarea de prospección petrolera de la plataforma marina islandesa, sin ninguna autorización para hacerlo. ¡Un escándalo!", dijo el Perro.
"¿Y vos cómo sabes eso? No lo leí en ningún lado" le pregunté, sorprendido.
"¿Te acordás que el año pasado yo estuve en Londres? Bueno, en uno de los diarios de allá estaba la nota y refería que no los sorprendía, ya que Ocean Infinity es la misma empresa que la Swire, que tiene más de un siglo de antigüedad y que hace más de 40 años que se dedica a prestar servicio a las empresas petroleras que hacen extracción off shore (en alta mar)... Me parece que lo de la búsqueda del submarino fue una máscara, la verdadera misión del Seabed Constructor fue la info de la plataforma marina...", dijo el sabiondo.
"Vos siempre con tus ideas conspirativas. ¡Dejáte de joder! Una vez que hicieron algo bien...", le dije algo fastidiado.
"Bueno, ponéle que tenés razón y son tooooodos unos angelitos. Pero este muchacho de la Armada Argentina me dice que el barquito "cienífico" estuvo todo el tiempo que navegó en el Mar Argentino sin conexión satelital. Eso, me dijo, lo sacó al tratar de rastrearlo en el sitio de internet de Vessel Finder (buscador de buques), donde se reporta el movimiento marítimo de todo el mundo, y resulta que entre el 1ro. de septiembre y el 16 de noviembre el buque no aparece en los registros. Yo no sé nada, pero según él eso es incomprensible. Es como si un avión estuviera en vuelo y no pudiera ser detectado por los radares. Sólo los buques, y ciertos aviones militares pueden hacer eso. Los comerciales o particulares deben tener activo el transponder sí o sí, pero estos ñatos no lo tuvieron. Quizás por esto descubrieron el ARA San Juan justo el último día en donde todos decían que debía estar. ¿Juste el último día? ¿Qué culo, no? El barco chileno Cabo de Hornos ya había informado que en ese lugar había captado una forma en el fondo marino de 60 metros. Y es el mismo lugar donde se escuchó la anomalía acústica que comentó Balbi, el vocero de la Armada, en las conferencias de prensa, cuando dijeron que escucharon la implosión. Todo muy raro..."
"¿Pero entonces vos creés que al gobierno le ocultaron info?" dije soprendido mientras pedía otra vuelta de café. "No sé. Acá no sabés quién es quién. Hace un año, más precisamente el 13 de diciembre del año pasado, Día del Petróleo para más datos, Aranguren dijo que nuestra plataforma marina austral era la menos explorada del mundo y que estaban las condiciones dadas para licitar no sé cuántos miles de kilómetros cuadrados, con más de veinte empresas petroleras interesadas. Es más, dio coordenadas de cuáles serían y aclaró que para este año (ahora) se abriría el proceso licitatorio. Todo eso pasó, ya están los decretos presidenciales y la licitación elevada por Igacel, el actual ministro de Energía. No puedo dejar de pensar que la excusa de buscar el San Juan eligieron a una empresa que les barriera el fondo y les trajera info para seguir pirateándonos sobre seguro... Por algo Macri durante el G20 no habló nunca de la soberanía de Malvinas. Habría que ver si aparece alguna oferta rusa, ahora que pienso" agregó el Perro para luego bajar la mirada al reloj de su muñeca y continuar: "Me tengo que ir, buscáte info en internet y la seguimos..." me dijo en tono sobrador, mientras dejaba su parte de la cuenta, me palmeaba el hombro y salía a paso vivo Rocca arriba, rumbo a su casa.
Vicente Blasco / tiovicenteb@gmail.com



