Es para niños de 2 a 11 años y continúa abierta la inscripción. Se puede optar entre varias opciones de horario. "Estamos trabajando para los chicos; pero también se trata de un servicio para los padres, quienes continúan sus actividades laborales", explica Nora Taret.
Luego de la exitosa experiencia que tuvo lugar durante las últimas vacaciones de invierno, el colegio Armonía vuelve a la carga ahora con su versión de Colonia de Verano. La misma arrancó ayer, y está destinada a chicos de 2 a 11 años alumnos o no de la entidad.
La originalidad de la propuesta del Armonía pasa, inicialmente, por proponer una inusual amplitud horaria y de servicio que excede a la de una colonia tradicional de 3 horas y media. En ese sentido, Nora Taret, amplía: "En primer lugar hemos interpretado que el servicio de la colonia, además de ser un espacio recreativo, deportivo y de desarrollo artístico para los chicos; es un servicio para los padres, quienes continúan sus actividades laborales. Por esta razón, el niño puede venir de 8 a 17, almorzando en el colegio. Puede también venir de 8 a 12, en turno mañana; o de 13 a 17 en el turno tarde. Lo que buscamos es darle flexibilidad y opciones tanto a los chicos como a sus padres".
Según explica Taret, la inscripción sigue abierta y los padres han anotado a sus hijos la temporada completa, otros sólo en enero, o sólo en febrero, o 15 días de un mes y 15 en el otro. "Así, estamos dando una respuesta realmente a las necesidades que tienen los padres en el tiempo de vacaciones de sus hijos, que es un receso escolar y no necesariamente laboral", señala.
Las actividades planeadas deportivas, artísticas y recreativas; e incluyen talleres de Música, Danza, Plástica, Teatro, Reciclaje, Construcciones, Cocina, Huerta, Manualidades, y Tejido, entre otras, que incluye el "espacio de refresco" donde los chicos se ponen el traje de baño y, siempre bajo supervisión, también juegan con agua.
"Fue interesante –reflexionó Taret sobre la experiencia invernal a hora capitalizada con la propuesta de verano- poder potenciar un espacio que de por sí es muy innovador desde lo arquitectónico para que un chico que viene a vacacionar, tenga una experiencia diferente a las propuestas mayormente vinculadas sólo a lo deportivo recreacional. Por ejemplo, fue importante todo lo que se hizo a nivel corporal en Danza. También se trabajó mucho en Cocina, y también en Arte. A los chicos les encanta poder llevarse su producción a sus casas".
La propuesta del Armonía arranca con niños de 2 años y tiene alta flexibilidad horaria.



