El permacultor Antonio Moretti visitó el sitio creado por Olga y Felipe Derfler. "Es importante esto que ellos hacen de manera intuitiva y espontánea: cubrir y utilizar todos los espacios verdes disponibles", señaló el experto.
"Qué interesante esto de Olga y Felipe –dice Antonio Moretti, experto en permacultura de nuestra ciudad- una huerta en plena calle, apropiándose de un espacio baldío, dándole belleza y además produciendo alimentos. Es importante esto que ellos hacen de manera intuitiva y espontánea: cubrir y utilizar todos los espacios verdes disponibles ya no sólo pensándolos en términos ornamentales, sino también como potenciales y efectivos generadores de alimentos. ¿Podrían ser las plazas, también no? Así pasaríamos a escalas comunitarias".
Durante el 2018, Moretti viajó a México y Ecuador, donde se contactó con diferentes universidades. Fruto del raid son los convenios firmados entre la UTN Regional Delta de Campana y las universidades Fray Luca Pacholi y Albert Einstein de México. Moretti también dictó dos talleres de Permacultura, uno en la Fray Luca Pacholi; y otro en la Luis Vargas Torres de Ecuador.
"La idea –señaló- es seguir desarrollando el kit de herramientas agro-ecológicas para trabajar la tierra. A las primeras que hicimos junto al herrero Ricardo Marchese y presentamos con mucho éxito en un congreso en La Habana, las fuimos mejorando a partir de la investigación: le fuimos agregando más funciones de torque y no tanto de palanca; de manera de hacerlas más eficientes a la hora de conseguir más metros de tierra trabajada con menos esfuerzo humano".
En ese sentido, Moretti –quien se acaba de recibir de Técnico en Información Ambiental en la UNLU y además obtuvo el pos grado de la UTN de Especialista en Ingeniería Ambiental- señaló que está trabajando en una ponencia para presentar en el Cuarto Congreso de Agricultura Urbana, Suburbana y Familiar a desarrollarse en México durante el 2019, simposio en el que participó durante el 2017 y donde presentó las herramientas creadas junto a Marchese.
Durante su visita, Moretti le prometió a Olga semillas de tomates originarios, incluso de color negro.



