El agua acumulada en la calzada fue importante, en algunos sectores más que en otros. No obstante, una vez que dejó de llover, el agua drenó en minutos. En una recorrida técnica, personal de Obras Públicas descubrió una antigua construcción subterranea que impediría el normal escurrimiento y el rebalse de los drenajes recientemente inaugurados de la Av. Rocca.
El fuerte temporal desatado esta mañana ocasionó algunos inconvenientes en el centro de la ciudad, generando acumulación de agua debido a la obstrucción en las conexiones de las cañerías que fluyen hacia el rio Paraná.
No obstante, el agua acumulada en la calzada drenó rápidamente una vez que dejó de llover. En algunos sectores el agua se acumuló más que en otros, y también pudo percibirse el característico olor nauseabundo de las cloacas, que al parecer rebalsarían por conexiones clandestinas de los desagües pluviales; algo que está estrictamente prohibido.
Durante la tarde, el intendente Sebastián Abella supervisó los trabajos realizados por personal técnico de la Secretaría de Planeamiento y Obras Públicas que descubrió, en la parte final de los caños que van hacia el rio, una pared de ladrillos construida presumiblemente en la década del 80 que actuaba como un freno al caudal de agua ocasionando el rebalse de las alcantarillas recientemente construidas.
AYER POR LA MAÑANA EN PLENO TEMPORAL EL AGUA SUPERO EL NIVEL DE LAS ALCANTARILLAS DE LA AVENIDA ROCCA. UNA VEZ QUE CESO LA LLUVIA EL ESCURRIMIENTO FUE RÁPIDO.
EN ALGUNOS SECTORES EL AGUA SE ACUMULÓ MAS QUE EN OTROS. PODRÍA ESTAR VINCULADO A UNA PARED DE VIEJA DATA (FOTO APARTE) QUE OBSTRUIRÍA EL NORMAL ESCURRIMIENTO DE LAS NUEVAS ALCANTARILLAS.
PARED DE VIEJA DATA QUE OBSTRUIRÍA EL NORMAL ESCURRIMIENTO DE LAS



