La propuesta de la primera ministra perdió por más de 200 votos, un resultado histórico que socava fuertemente su legitimidad política. A pedido de los laboristas, hoy se votará una moción de no confianza sobre su gobierno.
El parlamento británico rechazó el acuerdo elaborado entre Theresa May y la Unión Europea para que el Reino Unido salga de la Unión Europea (UE), por 432 votos contra 202, contundente derrota para un primer ministro que no se veía desde los años `20 del siglo pasado.
En su primer discurso tras la derrota, May afirmó que esa votación expresaba lo que el Parlamento no quería, pero no lo que sí quería.
Además, aclaró que buscará dialogar con el resto de formaciones en busca de alternativas a su acuerdo del Brexit con la UE si supera mañana la moción de censura que ha presentado contra su Gobierno el Partido Laborista.
Jeremy Corbyn tomó la palabra tras la primera ministra. "Esta ha sido la mayor derrota para un gobierno desde la década de 1920", expresó.
Además, dijo que el gobierno debería aceptar que el Reino Unido permanecerá en la unión aduanera para siempre, que un Brexit sin opción de compra no es una opción y que los derechos de los ciudadanos de la UE serán aceptados.
Por último, confirmó que presenta una moción de no confianza sobre el gobierno, y que la misma se debatirá el miércoles.
Sin embargo, es difícil que la iniciativa progrese, ya que algunos partidos que gobiernan en alianza con los conservadores anunciaron que respaldarán a May.
Minutos después de que se conociera la votación, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, llamó este martes a una "solución positiva" al respecto del Brexit.
"Si un acuerdo es imposible, y nadie quiere una salida sin acuerdo, entonces ¿quién tendrá finalmente el valor de decir cuál es la única solución positiva?", se preguntó en un tuit Tusk a medida que se acerca la fecha oficial de divorcio entre Reino Unido y la Unión Europea, el 29 de marzo.
May tiene ahora pocos días para presentar un plan alternativo, para cuya confección buscará reunir consenso de los líderes del Parlamento. Pero la posición política de la primera ministra británica ha sido socavada y cada paso que dé estará supeditado a la respuesta que encuentre en la Cámara de los Comunes.
La líder del gobierno británico tendrá ahora 3 días para presentar un plan B. La salida ordenada de su país de la Unión Europea corre serio riesgo



