El hantavirus es una enfermedad viral grave que trasmiten los ratones silvestres y en Argentina es común que cada año haya algunos casos.
Pero nunca como el brote fatal que se está registrando en el sur del país en las últimas semanas.
Hasta ahora diez personas han muerto. Además algunas de las 28 personas que dieron positivo para la enfermedad están en estado grave.
Lo que preocupa de este brote de hantavirus no es solo el alto número de víctimas fatales, sino el hecho de que se cree que todos los infectados habrían contraído la enfermedad de otras personas.
Lo común es contagiarse directamente de un roedor infectado y que los casos sean aislados. Pero ahora ocurre todo lo contrario: las víctimas fatales se conocían entre sí e incluso muchos eran familiares.
Las autoridades de Epuyén, en la patagónica provincia de Chubut, donde se originaron todos los casos, lograron rastrear el origen del brote. Fue una fiesta de cumpleaños que se celebró el pasado 24 de noviembre. Se cree que un peón que asistió al festejo había contraído la enfermedad cuando limpió un galpón en desuso.
El hantavirus se transmite a través de la saliva, las heces y la orina de los ratones infectados, principalmente los llamados colilargos. La causa más frecuente de contagio es por la inhalación del polvillo que deja la orina seca en lugares cerrados.
Los rayos del sol y los desinfectantes matan al virus, por eso no es común que haya muchos infectados.
Pero el Hantavirus también puede ser transmitido entre humanos, durante los primeros días de contagio. Esto es inusual, pero las autoridades sanitarias creen que es lo que ocurrió en Epuyén.
El hantavirus genera síntomas parecidos a una gripe: fiebre, dolores musculares, escalofríos, dolores de cabeza, náuseas, vómitos, dolor abdominal y diarrea.
Pero después de algunos días el cuadro se torna más grave y aparece una dificultad respiratoria que desemboca en el llamado síndromecardio-pulmonar por hantavirus.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), tiene una tasa de mortalidad del 38% y no hay un tratamiento específico para la enfermedad.
Considerando el hábitat principal del reservorio y las vías de transmisión del Hantavirus, las medidas de prevención deben estar orientadas a evitar el contacto de las personas con los roedores y sus excretas, especialmente en las áreas rurales.
Limpiar zonas de alojamiento, oficinas, baños y comedores con agua con cloro de uso doméstico.
No ingrese en habitaciones o recintos que hayan permanecido cerrados por algún tiempo, sin antes ventilarlos durante al menos 30 minutos.
Mantenga las malezas y pastizales cortados a ras de suelo y despejado de desechos y escombros en un radio de 30 metros alrededor de las instalaciones.
Selle con cemento u otro material firme las aberturas que tengan un diámetro igual o mayor a medio centímetro, en escuelas, viviendas, galpones y bodegas.
Mantenga medidas generales de higiene en su cocina y utensilios. Guarde los alimentos en recipientes cerrados y no deje restos de comida sobre mesas, muebles, pisos, etc.
Guarde la basura en recipientes con tapa. Si no hay recolección de basura, entiérrela a 50 cm. de profundidad y a 50 m. de la vivienda.
Si presenta síntomas de fiebre fuerte y repentina, busque atención médica, evite automedicarse y haga saber que ha estado en contacto con roedores o en lugares de riesgo.
Federico R. Simioli - Médico Infectólogo (M.N. 134255 - M.P. 551400)
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