Es conocido a nivel mundial y actualmente comercializado en distintas regiones del mundo como Norteamérica, Europa, Oceanía y algunos países de América del Sur.
Las Secretarías de Agroindustria y Salud de la Nación incluyeron en el Código Alimentario Argentino (CAA) el fruto del asaí, tras la resolución conjunta 2/2019 publicada en el Boletín Oficial.
Desde Agroindustria destacaron que dicha fruta cuenta con una "creciente demanda mundial", en especial de la pulpa, lo que "asegura grandes perspectivas para la industrialización local y el intercambio comercial con el principal productor, Brasil".
Al permitirse "la comercialización de la fruta, si se incentiva el desarrollo de los mercados en las diferentes aplicaciones alimentarias, como el jugo del fruto sin semilla y la pulpa congelada para la preparación de helados, postres, entre otros; traduciéndose en productos con mayor agregado de valor".
Similar a la uva, el asaí contiene antioxidantes y fibra. Se cosecha a partir de las palmas de asaì, nativas de las selvas tropicales de América del Sur.



