125 ANIVERSARIO CREACIÓN PARROQUIA SANTA FLORENTINA, 17 de febrero de 2019 - Año I - Edición Nº 18
"Cristo acampó entre nosotros, plantó su tienda en medio de los hombres" (Jn 1, 14)
Por Carlos R. Echevarría
¿Por qué la vida de una parroquia rápidamente se asocia al templo? ¿Cuál es su dinámica y su evolución? ¿Qué factores intervienen en sus cambios?
En la vida de cada persona hay cambios, frutos del crecimiento y evolución, lo mismo ocurre con las instituciones, aunque generalmente en forma un poco más compleja debido a diversas interacciones a las que están sujetas.
Desde la humilde sala donde Jesús celebró la última cena con los apóstoles hasta las actuales iglesias, basílicas, catedrales y capillas distribuidas en todo el mundo ha habido una notable evolución.
Les propongo identificar los rasgos que tienen en común estos templos y cual es su continuidad conceptual y arquitectónica.
Según el Derecho canónico: Un templo católico es un edificio consagrado para la celebración pública del culto divino, un lugar donde el hombre concreto expresa su vivencia de la fe y su comunión con Dios y con otros hombres.
El templo católico existe por y para una comunidad de cristianos, existe porque es donde la Iglesia se reúne para celebrar los misterios de Cristo.
La Iglesia peregrina en la historia construye lugares para la reunión comunitaria y para la celebración de los misterios de la fe, edificios sagrados, signos propios de su ser peregrina en la tierra, donde se anticipa la unión de Dios con su pueblo hasta el final de los tiempos.
¿Cómo se debe construir un templo católico en nuestros días? ¿Existen normativas específicas sobre su construcción? ¿Qué dijo el Concilio Vaticano II sobre el particular?
Cualquier iglesia debería ser capaz de asumir cuatro usos básicos:
" Recibir a los fieles que se congregan para orar, individual o comunitariamente.
" Dar contexto a la proclamación de la Palabra de Dios y la celebración eucarística.
" Proteger el Santísimo Sacramento y facilitar su adoración.
" Permitir la celebración de los restantes sacramentos.
Para comprender la arquitectura religiosa posterior al Concilio Vaticano II necesitamos remontarnos al Movimiento Litúrgico, una corriente teológica que nació a mediados del siglo XIX en algunas abadías benedictinas de Europa.
Este Movimiento buscaba depurar la liturgia, prescindiendo de muchos de sus formalismos para devolverla a su pureza original.
En lo referido específicamente al templo apuntaba a un nuevo tipo de espacio celebrativo, que posteriormente se denominó cristocéntricos.
La reforma litúrgica introducida por el Concilio Vaticano II y los documentos postsinodales tuvo grandes consecuencias sobre todo en el interior de las iglesias. Las principales innovaciones fueron las siguientes:
o Se suprimieron los altares laterales, dejando un único altar separado de la pared para que pueda rodearse fácilmente y que las celebraciones sean de cara al pueblo.
o Se colocó un solo ambón, cerca del altar y con su misma dignidad.
o Se creó una sede fija para el celebrante. Altar, ambón y sede pasaron a reflejar el triple sentido del ministerio de Jesucristo: Sacerdote, Profeta y Rey.
o Se retiró el sagrario de encima del altar.
o Se instauró la comunión procesional, que hacía superflua la barandilla con reclinatorio que separaba el presbiterio de la nave.
o Se redactó un nuevo rito del bautismo, según el cual la pila bautismal pasaba desde la entrada del templo al presbiterio.
Como vemos, la arquitectura religiosa es un problema de ambientación total. No se trata solo de disponer a los fieles alrededor del altar.
Uno de los factores que ayuda a los fieles a ponerse en contacto con lo divino es la sensación de acogida, que habitualmente ocurre en el atrio.
El atrio es el lugar que precede a la entrada al templo, actúa como espacio de transición entre lo profano y lo sagrado, es donde se crea la comunidad.
Espero que esta primera aproximación nos ayude a avanzar en la compresión de los cambios ocurridos en el templo de la parroquia Santa Florentina en estos 125 años de historia.
Exterior de la Catedral Santa Florentina
Interior de la Catedral Santa Florentina



