Con motivo de celebrarse el 31 de mayo, el "Día Mundial Sin Tabaco", la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR) alertó sobre la utilización de dispositivos que facilitan la inhalación de sustancias cuya seguridad no ha sido comprobada científicamente.
(InfoGEI)- El consumo de tabaco es la principal causa evitable de enfermedad y muerte en el mundo. Cada año mata a más de 7 millones de personas, de las que más de 6 millones son consumidoras del producto y alrededor de 890.000 son no fumadoras expuestas al humo de tabaco ajeno (OMS). En tal sentido, desde la AAMR, su Coordinadora de la Sección Tabaquismo y Epidemiología, Dra. Rosa Estevan, estima que "la mitad de los fumadores mueren de alguna enfermedad relacionada al consumo de tabaco y que viven en promedio 10-15 años menos que los no fumadores". En Argentina, según la 4ta Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (ENFR 2018), la prevalencia de consumo de tabaco continúa su tendencia descendente desde 2005, evidenciándose una reducción al 25% desde entonces. Asimismo, disminuyó significativamente respecto de la 3ra edición de la ENFR (2013), alcanzando ahora al 22,2% de la población.
FUMADORES PASIVOS
Con respecto a los fumadores pasivos y de acuerdo con los resultados, la exposición al humo de tabaco ajeno en el trabajo se redujo significativamente respecto de la edición anterior. No obstante, 1 de cada 5 personas aún trabajan expuestas al humo de tabaco, por lo que las medidas para garantizar el pleno cumplimiento de la normativa vigente en estos espacios resultan fundamentales. La reducción de la exposición al humo de tabaco dentro del hogar también fue significativa, lo cual expresa el cambio cultural y la desnaturalización del consumo que se sigue instalando en la sociedad.
NUEVAS TENDENCIAS EN CONSUMO
Este reciente escenario ha impulsado a las tabacaleras a diseñar nuevas formas de consumo más atractivas. Ha surgido así el cigarrillo electrónico o "E-cig" que, de acuerdo con las publicidades de las mismas tabacaleras y sin ningún respaldo científico, afirman ayuda a dejar de fumar, es más seguro que el cigarrillo tradicional y no genera adicción. El cigarrillo electrónico o E-cig, consta de un recipiente en forma de cigarrillo o similar, una batería interior para generar calor y una carga con una solución líquida que al calentarse produce un vapor que vehiculiza diferentes sustancias para ser inhaladas (vapear). La solución líquida está compuesta por nicotina, saborizantes y otros productos químicos, que al calentarse no solo generan aerosoles de nicotina sino otros productos químicos que resultan tóxicos (carcinógenos) para la salud. Estos dispositivos, aunque en Argentina están prohibidos por el ANMAT, se venden libremente.
TOXICIDADES POTENCIALES
Del análisis de diferentes estudios se observa que los dispositivos electrónicos de liberación de nicotina permiten también la inhalación de otras sustancias (saborizantes, cocaína, drogas sintéticas y derivados de cannabis, entre otras), que además del poder adictivo, suman nuevas toxicidades potenciales que pueden afectar adversamente sobre el aparato respiratorio.
AMENAZA A LA SALUD
La salud respiratoria demanda respirar aire limpio. La inhalación directa o de segunda mano de humo y/o aerosoles generados por dispositivos electrónicos de liberación de nicotina u otros dispositivos representa una amenaza a la salud respiratoria. Todas las estructuras que componen nuestro aparato respiratorio están hechas y perfectamente dispuestas para cumplir con una de las principales necesidades que tenemos los seres humanos: la respiración del aire limpio y oxigenado, sin ella la vida no sería posible. Las sociedades de profesionales comprometidas con una respiración sana, alertamos a la población general que evite la utilización de cualquier tipo de dispositivo que le facilite la inhalación de sustancias extrañas cuya seguridad no haya sido comprobada científicamente.
Imagen ilustrativa.



