El escenario político se va aclarando, y las incertidumbres sobre las integraciones de los Frentes y las fórmulas están todavía abiertas hasta el 22 de junio, por más que ya se hayan realizado varios anuncios. Aún hoy, las candidaturas de los frentes están abiertas a posibles cambios de último momento.
Lo primero que es importante destacar, es que más allá de los esfuerzos mediáticos en intentar extinguir la posibilidad de que exista un tercer frente electoral que no se identifique con la grieta, no logró dar sus frutos porque a último momento se inscribió el Frente CONSENSO FEDERAL 2030 donde diversos partidos políticos han decidido resistir las presiones y operaciones, y ofrecerle a los argentinos terminar con la grieta que sólo beneficia a los poderosos y nos perjudica al gran conjunto de argentinos.
Por el lado del frente oficialista, la designación de Pichetto como vice, más que un empuje resulta ser un retroceso para los que confiaron que Cambiemos venía a cambiar los actores de la política; ya que ubicar a Pichetto como acompañante del Presidente me recuerda a la foto que Sergio Massa se sacó con el Intendente Otacé de Merlo en su intención de ser Presidente en 2015, y que significó el abrazo con la vieja política, entregando los aires de cambio y de renovación con los que había seducido a toda la población en las elecciones del año 2013. Eso mismo genera para los que no son fanáticos de Macri, la fórmula oficialista así conformada.
Esa designación constituye, además de la similitud antes comentada, dos situaciones que deben ser consideradas por todos los ciudadanos. La primera es la "extraña" comunión con quien motorizó cajonear y ocultar la Ley de Extinción del Dominio para que los bienes de la corrupción vuelvan al Estado, como así también aseguró la impunidad de los políticos acusados de corrupción. La segunda cuestión es el lugar en el que quedará el radicalismo después que el círculo rojo ha entregado más poder a Pichetto que al propio radicalismo; ya que si ahora Pichetto comienza a gestar acuerdos que necesita el Gobierno sin la intervención de la UCR, que ya no puede evitar por su propio error estratégico de no haber promovido nunca un propio candidato a presidente para este año electoral.
Desde el frente con Todos, además de la incorporación de Sergio Massa, todavía se mencionan posibles movidas del tablero para los últimos días; con lo cual habrá que esperar hasta último momento, toda vez que este año parece que las sorpresas resultan ser el común denominador de los Frentes electorales que ya están desgastados; y sólo pretenden atraer la atención con movidas de ajedrez en lugar de propuestas concretas.
Ojalá la experiencia de tantos años de grieta nos permita salir hacia un lugar mejor para todos este año.



