El legendario "Gasómetro" se tiñe de azul y rojo. Rueda la pelota por su gramilla y el estadio todo en un solo grito: ¡Dale Ciclón, Dale Ciclón!.
La tarde se llena de fútbol. La imagen de Monti junto a Grecco. El genio de Petronilo, la habilidad de Martino, la potencia de Lángara. El "Ratón" Ayala y la clase del "Bambino" Veira. El sacrificio de Jacobo Urso. René Pontoni y el "Lobo" Fischer. El señorío de Basso y Zubieta. Don Pedro Omar y el goleador Sanfilippo. El despliegue del tucumano Albretch, la picardía de Dego García. El diminuto Lema junto al imperturbable Blanzina. El inolvidable Carricaberry y el "Chueco" Farro. Scotta y el grito de gooool
Estalla en las gargantas y sube al cielo. La alegría desbordante en las tribunas y el eco incontenible de ¡San Lorenzo Campeón!
La historia comenzó en 1916. Un año antes, San Lorenzo había ascendido a Primera y con mucho esfuerzo, el club soportó pagar el alquiler para ser local en Ferro Carril Oeste.
El Padre Lorenzo Massa, el mismo que sugirió cambiar el nombre original del club, "Forzosos de Almagro" y en cuyo honor fue denominado San Lorenzo, ese luchador que regaló las primeras casacas azulgranas, fue quien hizo las gestiones para alquilar un terreno ubicado en Avenida La Plata al 1700, propiedad del Colegio María Auxiliadora y de la familia Oneto.
Con 2500 pesos aportados por los aficionados Troglio, Mon y Mulet; el padre Massa y el primer presidente Antonio Scaramusso, se pagó la primera cuota del arriendo y se compraron los materiales más elementales. Faltaban muchas cosas, pero sobraba entusiasmo. Por eso en mayo de 1916, y ante Estudiantes de La Plata, que cayó por 2 a 1, el estadio quedó inaugurado oficialmente.
Entonces existía una sola tribuna, de tres escalones, capaz de recibir a unas sesenta personas. Poco a poco se agregaron ladrillos, socios y trabajo; hasta llegar a 1929, cuando se presentó el imponente estadio de tribunas de madera, con capacidad para 75 mil espectadores. Una maravilla que solo fue superada cuando comenzaron a surgir las instalaciones de cemento armado.
Allí, San Lorenzo se hizo grande y ayudó a hacer grande al fútbol argentino. Obtuvo siete títulos en la era profesional, el primero en 1933 y el último en 1974. Sin embargo, ningún equipo campeón del Ciclón pudo dar la "vuelta olímpica" en ese estadio, porque siempre alcanzó el título jugando en otras canchas.
El "Gasómetro" fue también escenario de las mejores demostraciones de la Selección Argentina de otras épocas. En él se jugaron los campeonatos Sudamericanos del ´29, ´37 y ´46. Además, en esa cancha jugaron selecciones nacionales de muchos países y equipos de relevante jerarquía.
El "Gasómetro" fue también escenario de otras actividades deportivas. Allí se realizó la pelea en la cual Pascual Perez (enemistado con los empresarios del Luna Park) resolvió defender su título fuera del sitio tradicional del boxeo en Buenos Aires. Y en la cancha de San Lorenzo le ganó al galés Dai Dower por nocaut en el primer round.
San Lorenzo nunca olvidará el año 1980. El "Gasómetro", testigo de una malísima campaña, dejaba de ser el terreno donde se movía el fútbol azulgrana. Ya no habría triunfos, ni gritos ni ninguna necesidad de cambiar tablones; porque nadie saltaría sobre ellos gritando el gol, el foul o el penal no cobrado. En 1980, el "Gasómetro" era un abuelo de 64 años. Una ordenanza municipal lo jubilaba antes de que terminara de dar todo lo que podía de su armazón de hierros y madera. En menos de dos años, por donde se cruzaban Farro, Pontoni y Martino; correrían autos y colectivos por calles que proyectaba abrir la municipalidad. Decían que eso era progreso, y que el progreso no se detendría ante glorias y recuerdos del pasado. San Lorenzo perdía a su "Gasómetro" irremediablemente. Pero junto con los lamentos sonaban voces que prometían un estadio, ciudad deportiva y otras instalaciones. Ciertamente, San Lorenzo había caído futbolísticamente e institucionalmente en tal grado, que solo cabía esperar una mejoría.
Decretada la desaparición de "La Catedral" de Avenida La Plat por obra y desgracia de sucesivas impericias dirigenciales, el gran desafío de las generaciones futuras era volver a tener cancha propia. En terrenos que antiguamente se conocían como los bañados de Flores, San Lorenzo tenía proyectada una ciudad deportiva, demarcada por las avenidas Francisco Fernández de La Cruz, Perito Moreno y la calle Varela.
Llevó más de cuatro años concretar el ambicioso proyecto. Sin los codos, condenado por algunos años al apodo de "Cenicero", el "Nuevo Gasómetro" iba tomando forma y preparándose para su pre-inauguración el 1º de Mayo, e inauguración oficial el 16 de diciembre del año 1993; cuando San Lorenzo se impuso por 2 a 1 ante Universidad Católica de Chile. Luego de catorce años de ocupar escenarios ajenos, San Lorenzo volvía a ser dueño de casa y podía sentirse realizado.
El 2012 constituyo un año significativo para "El Ciclón". Matías Lammens y Marcelo Tinelli serían los encargados de encabezar al grupo de dirigentes que trabajarían para reconstruir a San Lorenzo luego de la crisis terminal por la que atravesaba y que casi desemboca en el descenso. El 15 de noviembre, la Legislatura Porteña hacía justicia y le devolvía a San Lorenzo, por unanimidad, el predio de Avenida La Plata.
Este 1º de julio de 2019 lo encuentra a San Lorenzo inmerso en la tan ansiada vuelta a Boedo. El siguiente desafío, luego de la posesión del predio, será trabajar por la rezonificación; lo que permitirá en un futuro comenzar la construcción del estadio.
Cuervos en el cielo y en la tierra, más unidos que nunca, escribimos un capítulo de oro en la historia de nuestro amado San Lorenzo.
Celebrá mi adorado "Papi" y observalo desde allí, ya que volvimos al sitio del cual nunca deberíamos habernos ido. Sé que vos estás feliz y tu felicidad también es la mía.
(*) Vanina es hija de Héctor Taborda, "Historiador oficial" de San Lorenzo de Almagro y recopilador de historias deportivas locales que transformó en múltiples colaboraciones para La Auténtica Defensa hasta su fallecimiento en septiembre del año pasado.
RECUERDOS EN INSTAGRAM
Para mantener vivo el legado y la pasión de Héctor Taborda por San Lorenzo, su hija Vanina abrió una cuenta de Instagram @enelnombredelpadre_ en la que publica imágenes del archivo que supo cultivar su padre y que seguramente deleitarán a aquellos fanáticos del Ciclón.
LA CUENTA DE INSTAGRAM CON MATERIAL DE HÉCTOR TABORDA
CAMPANA NO PODÍA FALTAR
En un festejo con más de 100 mil personas, San Lorenzo celebró su regreso a Boedo el domingo por la noche. Y en esa fiesta en "Tierra Santa" no faltaron campanenses: una gran cantidad de simpatizantes locales del Ciclón estuvieron presentes, al igual que el delantero Nicolás Blandi, actual capitán del equipo de Primera División.
El predio desbordó de gente, pero también de recuerdos, lágrimas y esperanzas. Y los fanáticos de nuestra ciudad mantuvieron viva esa gran tradición que une a San Lorenzo con Campana, que sobrevive de larga data, desde aquellos años en que Pedro Omar y Alfonso Lujambio fueron grandes baluartes de los equipos que lograron afirmarse en Primera División en 1918 y, posteriormente, conseguir los campeonatos de 1923, 1924 y 1927.
LA FILIAL ROBERTO TELCH DE CAMPANA DIJO PRESENTE EN BOEDO.
NICO BLANDI ESTUVO PRESENTE EN LA MISA DE LA VUELTA A BOEDO JUNTO A TORRICO Y COLOCCINI.



