Ante la ola de frío, distintos sectores de la sociedad, se indignan ante el papel que desempeña el Estado en manos del macrismo.
El capitalismo es el sistema de relaciones sociales que garantiza que te puedas morir de frío mientras existen condiciones materiales para que ello no ocurra.
El capitalismo todo lo convierte en mercancía, (el techo, la ropa, los remedios, la comida, la fuerza de trabajo, etc), todo debe ser comprado, todo está en venta. Quienes no poseen los recursos para ello, están condenados a la muerte en las calles: de frío; de hambre; o robando, empujados por la miseria que genera el sistema de exclusión social.
El Estado es la institución donde la clase dominante (la burguesía), se ha dado para ejercer su dominio y no es el garante de la vida de la población como quieren creer aquellos, que aún confían en los cantos de sirena de un ilusorio Estado Benefactor. A través del Estado, distintos sectores de la clase dominante ponen en marcha su sistema basado en la explotación y opresión que empuja a la marginalidad.
El estado garantiza la existencia de la propiedad privada de los medios de producción, los productos que el trabajo humano crea y los medios para producirlo.
Así, podemos ver a un hombre durmiendo en la vereda frente a una gran mueblería donde modernas camas y lujosos colchones se exhiben con impudicia y se observa como la cosa más natural del mundo.



