¨Es muy importante que se le den oportunidades a la gente. Al menos uno puede probar si algo que le interesa puede ser rentable¨, dice Hugo Aquino, un micro emprendedor de 36 años de edad que también es fotógrafo y vende sus servicios para fiestas familiares.
¨Siempre quise tener mi propio comercio. Y como la pintura es una de mis pasiones, gracias a TenarisSiderca ahora la puedo concretar¨. Enseguida, aclara: ¨Me gusta jugar con los colores, combinarlos, aportar ideas; pero ojo que no me considero pintor. Yo sólo hago pinturas sobre hierros¨.
En 3 años fueron beneficiadas 77 personas que no pueden acceder a créditos tradicionales. A través del programa, reciben el dinero en efectivo para invertir en su proyecto. Este año los préstamos son a corto plazo y renovables, pero como otra novedad, la responsabilidad de su devolución es compartida por ¨Grupos solidarios¨ compuestos por 4 ó 5 personas cada uno.
En la tanda de microemprendedores de Aquino hay dos mujeres. Una de ellas se dedica a trabajos de mercería y la otra a la realización y venta de souvenirs. También hay otros dos hombres: uno invirtió en tareas de mantenimiento eléctrico y otro en el comercio de comidas caseras. ¨En mi grupo hay cuatro personas más y cada uno está pagando su cuota. Todos esperamos que el crédito se renueve enseguida para seguir invirtiendo¨, se entusiasma.
A pesar de no haber obtenido todavía ganancias económicas, se muestra optimista: ¨Con la plata del crédito compré mercaderías: pinceles especiales, pinturas de distintos colores. Yo no tenía el dinero para comprar todo eso. Además, aproveché los cursos de capacitación. Desde lo económico no perdí; y gané si tengo en cuenta que estos meses me sirvieron para darme a conocer. Cuando vengan los días del calor y la gente vuelva a pintar sus rejas, portones, ventanas, creo que voy a tener más trabajo¨, afirma con una visible alegría.
Este hombre -cuyo padre y abuelo trabajaron en TenarisSiderca- pintó refugios de paradas de colectivos (la de Mitre al 1200 es una de ellas), bancos de plazas (la Eduardo Costa, por ejemplo) y los carteles de la placita que se encuentra a metros de su casa, en la calle Santiago del Estero al 500, del Nuevo Barrio Dálmine.
Aquino, quien dentro de un par de meses contraerá matrimonio, apuesta a seguir creciendo. Sueña al mismo tiempo con algún día instalar su propia empresa de mantenimientos. Por ahora, cuenta con el crédito de TenarisSiderca y con el nombre de su propia idea: ¨Pinta Fe¨. Ya metido de lleno en el Programa de Autoempleo agrega: ¨Una de las cosas más importantes es la responsabilidad: sólo de uno mismo depende que la actividad pueda seguir creciendo¨.



