Somos lo que comemos pero principalmente somos lo que digerimos (lo que "digerimos" incluye, aparte de alimentos todo el espectro de emociones que nos produce el entorno, los vínculos con los demás y con nosotros mismos).
Los intestinos son un "segundo cerebro" y una parte importante del sistema inmune se encuentra allí. El estilo de vida apurado, egoísta, hiperconectado y malcomido que hoy es muy común, altera la flora intestinal (también el exceso de harinas, azúcares, proteínas animales, ingesta de antibióticos, alcohol, etc.).
Para regenerar la flora intestinal beneficiosa de lactobacterias, curar la constipación y detener el desarrollo de bacterias putrefactivas y hongos como Cándida Albicans hay una sencilla receta a base de col fermentada: por la mañana en una jarra de vidrio colocar 2 tazas de agua filtrada (el agua de red tiene cloro y el cloro destruye las lactobacterias), mas 2 tazas de col o repollo picado muy fino. Tapar la jarra dejando un pequeño orificio sin tapar y reposar 3 días a temperatura ambiente. A los 3 días, colar y tomar 3 tazas al día del líquido con las comidas reservando unos 50 mililitros para volver a fabricar el fermento que en vez de 3 días estará listo en 24 horas Lo ideal es continuar preparando y tomando el fermento durante un mes para sanar y revitalizar los intestinos.
Bioqca Mónica A. Rímoli
Postgrado Ayurveda (U:B:A:)



