A las 18 horas en el salón Ezio Mollo del Palacio Muncipal, donde se rendirá homenaje a la orquesta integrada por Franchini-Portier.
Zárate y Campana han proporcionado al Tango relevantes figuras que hicieron a la historia significativa del género en una de las etapas más importantes como lo fue la década de 1940.
Es por eso, que en esta oportunidad el escritor y poeta Raúl Berra, integrante de Campana Amanecer Literario invita a la comunidad a una charla abierta este viernes a las 18 horas en el Salón Ezio Mollo del Palacio Municipal. El público podrá disfrutar de esta propuesta con entrada libre y gratuita. Cuenta con el auspicio de la Subsecretaría de Políticas Integrales de Cultura y Educación.
Allí se hablará de la Orquesta Francini-Pontier; "fueron dos personas de la zona, de muy buen nivel vocal y muy conocidos", expresa Berra a La Auténtica Defensa. Adelanta "habrá doce temas entre instrumentales y cantados, acompañarán el encuentro el Círculo Amigos del Tango".
En 1939, Enrique Francini como violinista y Armando Pontier en la fila de bandoneones, integran la orquesta recién formada de Miguel Caló junto con otros juveniles valores, como Osmar Maderna y Domingo Federico, piano y primer bandoneón, respectivamente.
Ya anteriormente, ambos muchachos, oriundos de Zárate, habían estado juntos en la orquesta de Juan Ehlert, también de Zárate y responsable de su traslado a la Capital, para actuar en Radio Prieto en el año 1937.
Los dos músicos fueron creciendo en la orquesta de Caló y permanecieron en ella seis años de éxitos ininterrumpidos.
En 1945, deciden intentar juntos una nueva etapa conformando una orquesta que se convertiría en un verdadero icono de la década. Debutan el 1 de septiembre en la inauguración del "Tango Bar", mítico local de la avenida Corrientes al 1200, entre las calles Libertad y Talcahuano, en pleno centro de Buenos Aires.
La formación estaba integrada por: Juan José Paz en el piano; en la fila de bandoneones, Pontier, Ángel Domínguez, Nicolás Paracino y Juan Salomone; en los violines, Francini, Pedro Sarmiento, Aquiles Aguilar y Mario Lalli; Rafael del Bagno en el contrabajo y las voces de Raúl Berón y Alberto Podestá.
De común acuerdo y amistosamente, se separan en 1955. Grabaron en total 130 temas entre los que se destacan "Remolino" con la voz de Raúl Berón, una verdadera maravilla; "Pichuco", instrumental; "Alma de bohemio", con Alberto Podestá; "Nunca tuvo novio", con Roberto Rufino, a mi gusto, la mejor versión de esta joya de Bardi y Cadícamo; "Claveles blancos", con Rufino; "El ciruja", primer grabación de Julio Sosa en Argentina; "A los amigos", instrumental; "Princesa del fango", con Sosa: "A la guardia vieja", instrumental; "Olvidao", también por Sosa; "Por una muñeca", con Roberto Florio: "Tema otoñal", de Francini, y "Chiqué", ambos instrumentales.
La orquesta Francini-Pontier contó con cantores excelentes, que además pasaban por su mejor momento, tales los casos de Alberto Podestá, Raúl Berón, Roberto Rufino y Julio Sosa. También cantaron otras destacadas voces: Roberto Florio, Héctor Montes, Pablo Moreno, Mario Lagos y Luis Correa.
Los autores y compositores Francini-Pontier recibirán un homenaje.



