El viernes pasado entre 6 y 8 internos fueron heridos con balas de goma y luego recluidos en buzones de castigo. "Los buzones de Campana no cumplen con ningún requisito internacional, son lugares de tortura", señaló Damián Ravenna, presidente de la Asamblea Permanente de DD.HH. de la provincia de Buenos Aires, zona norte.
Inaugurada en 2006, Unidad Penitenciaria 41 contempla un régimen cerrado de mediana seguridad y está destinado al alojamiento de internos de sexo masculino considerados de buena conducta.
Sin embargo, este viernes tuvo lugar un episodio que arrojó como saldo entre 6 y 8 reclusos heridos con balas de goma (uno de ellos tendría comprometida una de sus rodillas) quienes luego fueron confinados a los denominados Buzones de Castigo.
Alertados de la situación, familiares y organismos de DD.HH. cursaron diferentes Habeas Corpus para poder constatar el estado de salud de los detenidos. Dos de ellos, quienes además serían hermanos entre sí, ya habrían sido trasladados a la UP 5 de la localidad de Mercedes en el día de ayer.
Según trascendió, ya tomó cartas en el asunto el Comité contra la tortura de la Comisión Provincial por la Memoria, con sede en La Plata; y la Asamblea Permanente por los DD.HH. de la provincia de Buenos Aires.
"Ya tomamos conocimiento –dijo Damián Ravenna, presidente de la A.P.DD.HH. zona norte- de la situación, y estamos evaluando hacer una visita a Campana. Aparte de las represalias, queremos corroborar que los reclusos están recibiendo las curaciones adecuadas. Pero desde ya, sabemos perfectamente que los Buzones de Castigo de Campana no cumplen con ningún requisito internacional, son lugares de tortura donde no ingresa la luz del sol, y recluyen a varios detenidos a la vez en cada buzón, provocando deliberadamente que el castigo sea más cruel aún. Nos preocupa la salud de los detenidos, en particular el que fue herido en la rodilla. El daño físico puede ser permanente".
“Nos preocupa la salud de los detenidos, en particular el que fue herido en la rodilla. El daño físico podría ser permanente", señaló Ravenna. (Foto: Lucas Garello)
GRASSI CUMPLIÓ 6 AÑOS PRESO
Alojado en la UP 41 de Campana, esta semana el cura Julio César Grassi (63) cumplió su sexto año tras las rejas. Como se recordará, Grassi fue condenado a 15 años de prisión por "Abuso sexual y corrupción de menores" cuando era titular de la fundación "Felices Los Niños".
En el pabellón 6, donde está alojado, hay 73 presos de buena conducta. La mayoría participa del programa de Rugby «Los Espartanos» que ofrece la Provincia. Como parte de las actividades, una vez a la semana los internos se juntan a rezar el rosario. Grassi suele asistir a ese encuentro como uno más, según confió una fuente interna.



