Según las estadísticas, el 90% de los infartos se ocasiona por uno o varios de los siguientes factores de riesgo: tabaquismo, obesidad, Diabetes, sedentarismo, dislipemias e hipertensión arterial. En el caso de los pacientes hipertensos, tienen 4,6 veces más probabilidades de sufrir un infarto agudo de miocardio.
¿Por qué es tan importante cuidar nuestro corazón? Porque actúa como una bomba que impulsa la sangre hacia los demás órganos, tejidos y células del organismo.
Según el Dr Manuel Molina Pico, Director Médico de vittal los principales ejes que debemos tener en cuenta para mantener nuestro corazón fuerte y sano son:
1. Hacer ejercicio. aeróbico (caminatas rápidas, trote o ciclismo) por lo menos tres veces por semana durante 30 minutos es esencial para fortalecer el corazón. Realizar actividad física por períodos cortos que juntos sumen 30 minutos por día es tan beneficiosos para la salud como la práctica continua.
2. Llevar una dieta balanceada. Seguir una alimentación equilibrada puede ayudar a disminuir tres de los principales factores de las enfermedades del corazón: colesterol elevado, hipertensión arterial y exceso de peso.
3. Consumir alcohol de manera responsable. Excederse de un consumo moderado de alcohol puede ocasionar problemas relacionados con el corazón, tales como presión arterial alta, accidentes cerebrovasculares, latidos irregulares y cardiomiopatía (enfermedad del músculo cardíaco). Las calorías del alcohol a menudo aumentan la grasa corporal, lo cual puede, a su vez, incrementar el riesgo cardiovascular. Es por eso que se recomienda siempre beber de forma moderada.
4. Evitar el estrés. En los momentos de estrés, el corazón se acelera y aumenta la presión arterial. Cuando esto sucede, el corazón necesita más oxígeno. El estrés también puede dañar las arterias debido a una mayor producción de hormonas y a un aumento del flujo sanguíneo durante la respuesta al estrés, empeorando las enfermedades del corazón.
5. Descansar bien. Las personas que no logran conciliar bien el sueño tienen un alto riesgo de sufrir taquicardias. Además, el dormir mal es un círculo vicioso, ya que genera una sensación de ansiedad que puede conducir a hábitos alimenticios poco saludables.



